-
Una pareja de esposos discutía, y el marido dice:
- ¡Es que tu mamá tiene la culpa de todo!.
La esposa responde:
- Sí, ya sé que tu no quieres a mi mamá.
- ¿Quién dice que no quiero a tu madre?, si yo la quiero igual que a la cerveza.
La esposa, conocedora de la pasión de su cónyuge por la cerveza, le dice con tono de interrogación:
- ¿Tu quieres a mi mamá igual que a la cerveza?.
- Sí, quiero a tu madre como a la cerveza, porque la quiero fría, con la boca abierta y echando espuma.
__________________
-
Una suegra que era bien metiche, pero metiche, metiche, se murió, y en su tumba le pusieron este mensaje: "Aquí descansa ella, y en la casa descansamos todos".
_______
-
¿Por qué existen las suegras?
Porque el diablo no puede estar en todas partes.
-
Iban dos tipos hablando un día y le dice uno a otro:
Vieras que ayer iba yo caminando con mi suegra por el parque. En eso, aparecieron dos tipos y se le fueron encima a ella. La golpeaban como animales.
El otro preguntó:
¿Y vos qué hiciste?
Pues me aparté, ¿Qué más iba a hacer?
¿Y por qué no te metiste?
Ah, no, ya era un abuso pegarle entre tres.
-
En la funeraria...
¿Qué quiere que le hagamos a su suegra? ¿Incinerarla o enterrarla?
¡Las dos cosas! ¡No corramos riesgos!
__________________
-
En una ocasión había muchas personas reunidas en una casa y pasó por aquel lugar un conocido de la familia y preguntó...
- ¿Qué pasó compadre?... ¿murió alguien?
- Si, mi burro mató a mi suegra de una patada.
- ¿Y toda esa gente conocía a tu suegra?
- No... ¡Vinieron a comprar el burro!
-
¿Cuál es el vino más amargo?
- Vino mi suegra.
-
Llama un señor a una zapatería y dice el dependiente:
Le atiende la zapatería Blanco, ¿En qué le puedo ayudar?
Lo siento, me he equivocado de número.
Y dice el dependiente:
Pues venga aquí y se los cambiamos.
-
Un hombre entra en una tienda:
¿Me cambia este billete de 1.000 pesetas por tres monedas de 500, por favor?
¿Será por dos?
Y entonces, ¿Dónde está el favor?
-
Estaba una señorita en la carnicería y le pide al carnicero:
Deme el pollo más grande que tenga.
El carnicero le lleva el pollo y le dice:
Este es el más grande que hay.
En ese momento el gerente llega y dice:
No señorita, aquí tenemos los pollos más grandes del país y llama al carnicero para que vaya a la bodega.
En la bodega donde guardan la carne murmuraban el gerente con el carnicero:
Este es el más grande y único pollo que tenemos, así que anda a decirle que éste es el más grande que hay, pero es el mismo.
El carnicero va donde la señorita y le dice:
Este es aún más grande.
La señorita le responde:
Deme ese, y también me voy a llevar el otro que me ofreció.