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Dos obreros de la construcción conversan durante el almuerzo:
¿Sabes quién es Miguel de Cervantes?
Pues no...
¡Qué tonto eres! Deberías ir a la nocturna.
Al día siguiente, el primero vuelve a preguntar:
¿Sabes quién es Albert Einstein?
Pues no...
¡Qué tonto eres! Deberías ir a la nocturna.
Otra vez, siguiente día, el mismo obrero pregunta:
¿Sabes quién es Karl Marx?
Pues no...
¡Qué tonto eres! Deberías ir a la nocturna.
Entonces el otro, ya harto, le dice:
Y tú, ¿sabes quién es Pedro Toro?
Pues no...
¡Qué tonto eres! Es el tipo que se acuesta con tu mujer, mientras vas a la nocturna.
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Estaban dos obreros platicando y uno le dice al otro:
Fíjate que hay un hoyo en la carretera, ¿cómo lo tapamos?
Y el otro le contesta:
Hacemos otro hoyo a la par y con la tierra que saquemos tapamos ese hoyo.
¿Y cómo hacemos para tapar ese hoyo?
Hacemos otro hoyo a la par y con la tierra que saquemos tapamos ese hoyo y así nos vamos hasta sacarlo del pueblo.
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Cierto día un hombre se presenta en una oficina de empleo, y pide que le asignen trabajo, la oficinista le pregunta qué es lo que sabe hacer y el hombre contesta:
- Llevo 25 años sin trabajar, y la verdad es que me da lo mismo cualquier oficio.
- Bien, bien, tengo aquí un trabajo de albañil.
El hombre pensó: "Cargar peso, llevar la carretilla, sudar..."
- ¡Oiga, mire, ya le dije que llevo 25 años sin trabajar, ¿No tiene algo más relajado?
- La verdad, tengo aquí un trabajo de camarero, ¿Le interesa?
"Servir bebidas y no probarlas, lavar vasos, barrer, mover sillas, cargar cajas"
- ¡Oiga y, ¿Algo un poquito más relax?
- Bueno, tengo aquí algo de oficinista.
"Estar sentado 8 horas, dolor de riñones, fastidiar la vista delante del ordenador, papelones"
- ¡Oiga y, ¿Alguna otra cosa?
A lo cual contesta la oficinista con tono sarcástico y de agravio,
- Sííí..., un trabajo de viajes y sexo.
- Hmmmmm, suena bien, me interesa.
- Perfecto pues, ¡Coja la puerta y a tomar po´l!
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A un gitano lo contratan en una obra y, en vez de trabajar se pasaba todo el día silbando. Al segundo día contratan a uno de sus primos y éste molesto de los silbidos le dice:
¡Ay! ¡No silbes!
A lo que el otro le contesta:
¡Y tú, sí sirves!
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Un técnico armando un armario …
Pasa el metro y ¡Brruuummm!, al suelo el armario!!
Finalmente el técnico le dice a la señora:
- Mire, lo armaré otra vez, me meteré dentro y cuando pase el metro, desde dentro,
veré mejor por dónde está el problema.
Lo arma, se mete dentro y en aquel momento llega el marido de la mujer:
- Cariño, ¡Que armario tan lindo!
Abre la puerta, ve al instalador, y le dice:
- Y usted, ¿qué hace aquí?
- Pues mire, le voy a decir que he venido a acostarme con su mujer, porque si le digo
que estoy acá esperando que pase el metro no me lo va a creer!...
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Dos albañiles que terminan de comer, se habían bebido dos botellas de vino tinto, y se van al séptimo piso que es donde estaban trabajando y le dice uno al otro:
Uy Rafael, la que he cogido, uy la que he cogido.
Hombre, ahora coges las herramientas y te pones a trabajar.
Uy, la que he cogido, Rafael creo que me voy a caer, eh.
Hombre, agárrate bien, te pones el cinturón de seguridad y no te pasa nada.
Rafael, yo creo que me voy a caer.
¡Chiquillo, que no!
¡Rafael, que me voy a caer! ¡Mira Rafael, yo me voy a tirar, de todas maneras me voy a caer!
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Jaimito estaba en el salón de clase con sus compañeros, como la profesora no llegaba, todos los alumnos comenzaron a hacer alboroto.
Cuando llegó la profesora vio el desorden que había y comenzó a interrogar a los niños.
- Juanita, ¿Qué haz hecho tú?.
- Yo dibujé en la pizarra.
- Pedrito, y tú, ¿Qué hiciste?.
- Yo tiré mi pupitre contra el suelo.
- Jaimito, y tú, ¿Qué hiciste?.
- Yo tiré serpentina por la ventana.
- Caramba, aprendan de Jaimito que no es un malcriado como ustedes.
Pero al pasar unos minutos, tocan la puerta de la clase y entra una niña toda golpeada, la profesora le pregunta:
- ¿Quién eres?.
- Yo me llamo Serpentina.
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El profesor repartiendo las notas:
Luisito un diez.
Pedrito un ocho.
Juanito un seis.
Jaimito un cero.
Oiga profesor, ¿Y por qué a mí un cero?
Porque has copiado el examen de Pedrito.
¿Y usted cómo lo sabe?
Porque las cuatro primeras preguntas, están iguales, y en la última pregunta Pedrito respondió: "Esa, no me la sé" y tu has puesto: "Yo tampoco".
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Una pareja por el bosque: -Cariño! He atrapado una mofeta! La voy a meter en el calzoncillo! -Pero si huele fatal! -Pues que se fastidie!
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Dos amigos: -Oye ¿cuántos años tiene tu nueva novia? -Pues tiene cincuenta... -Jajaja podría ser tu madre! -Si, pero es la tuya!
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