¿Sabes cómo lo hace un elefante para subir a un árbol de veinte metros? Pues se sube a uno de treinta... ¡y salta!
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¿Sabes cómo lo hace un elefante para subir a un árbol de veinte metros? Pues se sube a uno de treinta... ¡y salta!
¿Qué hace dos ratones con un parche en un ojo? ¡Juegan a los pi-ratas! ¿Por qué un elefante no puede viajar fuera de su país? ¡Porque su cara no cabe en la foto del pasaporte!
¿Cuál es el colmo de una mosca? ¡Ser derrotada por los tres mosqueteros! ¿Cuál es el colmo de un salmón? ¡Que todo el mundo le siga la corriente!
Un veterinario va a la consulta de un médico; el doctor le dice: -Muy bien, dígame qué le pasa. Y el veterinario le responde: -¡Bah, así cualquiera, es demasiado fácil!
-Lo siento, pero mi chihuahua acaba de matar a su gran danés. -¡Imposible! ¡Ja, ja, ja! ¿Usted ha visto el tamaño de mi perro? -Precisamente por eso: ¡su perro se ha atragantado al comerse de un bocado a mi chihuahua!
Un señor se encuentra a un conocido y le cuenta: -¡Mi gato se planta todas las mañanas delante el ordenador y navega por Internet! -¡Increíble! -exclama admirado el conocido-. ¡Pues sí que es inteligente tu gato! -¿Inteligente? Bah, no te creas... El canario se tiró una semana entera para enseñarle...
Una mofeta a la que le apestan los pies terriblemente entra en una zapatería con la intención de adquirir unos zapatos. Se sienta en una banqueta y le dice al dependiente: -¡Quisiera probarme unos mocasines! Dicho lo cual, se quita los zapatos, y el dependiente se desmaya de la peste. Los otros clientes empiezan a salir de la tienda. Ante tal desastre, el dueño de la zapatería le dice a la mofeta: -Le suplico que abandone la tienda, ¡me está arruinando el negocio! Ya le regalo yo los mocasines... La mofeta apestosa esboza una sonrisita bajo los bigotes y sale de la tienda... Pero recapacita... vuelve atrás, se quita los calcetines y le dice con voz malévola al propietario: -¿Qué tal si ahora me enseña unas botas?
Ya es de madrugada en casa del matrimonio Conejo cuando, de pronto, se oyen unos ruidos extraños. La esposa se levanta de la cama para averiguar qué pasa. Coge una linterna y empieza a examinar las habitaciones, hasta que, al lado de la ventana, ve dos patas que asombran por debajo de una cortina. Doña Coneja se arma de valor, aparta la cortina con un vigoroso tirón y... -¡¡¡Aaaahhh!!! -¿Qué estás haciendo detrás de la cortina? -le pregunta aterrorizada a su marido. -¿Pues qué quieres que hagas? ¡¡¡ He oído unos ruidos sospechosos y me he escondido aquí!!!
Dos señoras ciempiés se encuentran en el bosque y una le pregunta a la obra: -¿Qué tal le a tu hijo en la escuela? -No muy bien... Yo diría que ha empezado con mal pie. ¿Y al tuyo? -¡Uffff, pues al mío le va fatal! ¡¡¡No da pie con bola!!!
Una tortuguita está trepando a un árbol con gran esfuerzo. Tras varias horas de extenuante ascensión, cuando llega a la copa, se lanza al vacío y se da un tremendo golpe contra el suelo. Al rato, la tortuguita vuelve a escalar el árbol lentamente. Trepando como puede, llega de nuevo casi a la punta de una rama, se lanza y se vuelve a dar otro costalazo. Nuevamente, testaruda, hace otro tremendo esfuerzo y al cabo de un buen rato y a muchos jadeos, llega a otro extermo del árbol, se arroja de nuevo al vacío agitando las patitas y vuelve a darse un terrible batacazo. En el mismo árbol, en el extremo de otra rama, una paloma le comenta con tristeza a su esposo: -Querido, ¿no crees que ya va siendo ora de que le digamos a la tortuguita que es adoptada?