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Cierto día un hombre se presenta en una oficina de empleo, y pide que le asignen trabajo, la oficinista le pregunta qué es lo que sabe hacer y el hombre contesta:
- Llevo 25 años sin trabajar, y la verdad es que me da lo mismo cualquier oficio.
- Bien, bien, tengo aquí un trabajo de albañil.
El hombre pensó: "Cargar peso, llevar la carretilla, sudar..."
- ¡Oiga, mire, ya le dije que llevo 25 años sin trabajar, ¿No tiene algo más relajado?
- La verdad, tengo aquí un trabajo de camarero, ¿Le interesa?
"Servir bebidas y no probarlas, lavar vasos, barrer, mover sillas, cargar cajas"
- ¡Oiga y, ¿Algo un poquito más relax?
- Bueno, tengo aquí algo de oficinista.
"Estar sentado 8 horas, dolor de riñones, fastidiar la vista delante del ordenador, papelones"
- ¡Oiga y, ¿Alguna otra cosa?
A lo cual contesta la oficinista con tono sarcástico y de agravio,
- Sííí..., un trabajo de viajes y sexo.
- Hmmmmm, suena bien, me interesa.
- Perfecto pues, ¡Coja la puerta y a tomar po´l!
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A un gitano lo contratan en una obra y, en vez de trabajar se pasaba todo el día silbando. Al segundo día contratan a uno de sus primos y éste molesto de los silbidos le dice:
¡Ay! ¡No silbes!
A lo que el otro le contesta:
¡Y tú, sí sirves!
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Dos albañiles que terminan de comer, se habían bebido dos botellas de vino tinto, y se van al séptimo piso que es donde estaban trabajando y le dice uno al otro:
Uy Rafael, la que he cogido, uy la que he cogido.
Hombre, ahora coges las herramientas y te pones a trabajar.
Uy, la que he cogido, Rafael creo que me voy a caer, eh.
Hombre, agárrate bien, te pones el cinturón de seguridad y no te pasa nada.
Rafael, yo creo que me voy a caer.
¡Chiquillo, que no!
¡Rafael, que me voy a caer! ¡Mira Rafael, yo me voy a tirar, de todas maneras me voy a caer!
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Tres amigos están discutiendo sobre la cosa más rápida del mundo:
El primero dice: Yo creo que la cosa más rápida del mundo es el rayo; cuando cae del cielo, baja tan rápido que ni los ves.
El segundo dice: Yo creo que la cosa más rápida es la luz, porque cuando llegas a tu casa y le aprietas el interruptor para encenderla, pulsas y al instante, sin darte cuenta esta encendida.
Y el tercero sentencia: Pues yo creo que hay otra cosa más rápida que el rayo y la luz.
Los otros dos preguntan: ¿Y cuál es?
-La diarrea. Una noche estaba en el campo y de pronto se me retorció el estómago; salí para mi casa como un rayo y cuando encendí la luz, ya me había cagado.
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Un jorobado va caminando por la calle y a lo lejos un calvo le grita:
-¡¡¡Oyeeeeeeee!!! ¿Qué llevas en la mochila?
A lo que el jorobado contesta:
-¡¡¡Tu peine hijo de ****!!!
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Un hombre llega a una venta de tarjetas de San Valentín y pregunta al tendero:
¿Tiene tarjetas que digan para mi único y verdadero amor?
El tendero responde:
Sí tenemos.
Y el hombre responde:
Deme ocho, por favor.
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Una pareja tenía dos niños pequeños, de 8 y 10 años de edad, quienes eran extremadamente traviesos. Siempre estaban metiéndose en problemas y sus padres sabían que si alguna travesura ocurría en su pueblo sus hijos estaban seguramente involucrados.
La mamá de los niños escuchó que el sacerdote del pueblo había tenido mucho éxito disciplinando niños, así que le pidió que hablara con sus hijos. El sacerdote aceptó pero pidió verlos de forma separada, así que la mamá envió primero al niño más pequeño.
El sacerdote era un hombre enorme con una voz muy profunda, sentó al niño frente a él y le preguntó gravemente:
¿Dónde está Dios?
El niño se quedó boquiabierto pero no respondió, sólo se quedó sentado con los ojos pelones.
Así que el sacerdote repitió la pregunta en un tono todavía más grave:
¿Dónde está Dios?
De nuevo el niño no contestó.
Entonces el sacerdote subió de tono su voz, aún más, agitó su dedo frente a la cara del niño, y gritó:
¿Dónde está Dios?
El niño salió gritando del cuarto, corrió hasta su casa y se escondió en el closet, azotando la puerta.
Cuando su hermano lo encontró en el closet le preguntó:
¿Qué pasó?
El hermano pequeño sin aliento le contestó:
¡Ahora si que estamos en graves problemas hermano, han secuestrado a Dios y creen que nosotros lo tenemos!
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Llega una niña a su casa y le dice a su mama:
¡Mamá, mamá, un niño me dio 50 centavos por bajarle su globo de un árbol!
y la mamá le dice:
Niña tonta, no ves que lo quería era mirarte los calzones.
El segundo día pasó lo mismo.
Al tercer día llega la niña a su mamá y le dice lo mismo. Y su mamá le dice:
Ay, pero que burra, no ves que lo que quería era verte los calzones.
y la niña le dice:
¡No, ahora no me los vio porque me los quite antes de subir!
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El niño a su papá:
¡Papá, papá, vinieron a preguntar si aquí vendían un burro!
¿Y qué les dijiste, hijo?
Que no estabas.
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Estaban dos niños cada uno con un trompo y uno le dice al otro:
A ver, baila el trompo.
Y el otro le contesta:
No sabo.
El otro le dice:
No se dice "no sabo" se dice "no sepo".
En ese momento una señora estaba escuchando la conversación de los niños y les dice:
No se dice ni no sabo ni no sepo.
Los niños le preguntan:
Entonces, ¿Cómo se dice?
La señora les contesta:
No sé.
Y los niños le dicen:
Entonces, por qué se mete en lo que no le importa.