-Miguelín, ¿dónde está tu hermano? -Lo he metido en la nevera. -Pero ¿no ves que ahí cogerá frío? -¡No te preocupes, he cerrado bien la puerta para que no tenga corriente!
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-Miguelín, ¿dónde está tu hermano? -Lo he metido en la nevera. -Pero ¿no ves que ahí cogerá frío? -¡No te preocupes, he cerrado bien la puerta para que no tenga corriente!
Después de que el dietista le haya impuesto una dieta, un loco salta por encima de un plato de macarrones. El dietista, al enterarse, le pregunta: -Pero ¿qué hace? Y el loco le responde: -Lo que usted me dijo, que me saltara un plato, ¿no?
Un hombre va de visita a un manicomio, y el director le explica: -En el primer piso están los que sufren una locura leve, en el segundo, los que están un poco peor, en el tercero, los que llevan años fatal... y así hasta el piso diecinueve, donde están los locos más peligrosos. -¿Y arriba, en el piso número veinte? -¡Ah, ahí está mi despacho!
Un inspector visita un manicomio y le llama la atención un loco que está imitando una moto: -¡BRRRRROMMM! El inspector llama al director del manicomio y le dice: -Haga el favor de decirle a ese paciente que se calle. -¿Por qué? -pregunta el director-, ¿le molesta el ruido que hace? -¡¡¡No, es el humo lo que me molesta!!!
Un loco va al médico y le dice: -Verá usted, estoy fuerte como un toro, nado como un pez, tengo un hambre de caballo y salto como una gacela; ¿qué me aconseja? -¡Que vaya a ver a un veterinario!
Un loco está dando vueltas a un árbol, perseguido por un perro que quiere morderle. Llega un médico y le dice al loco: -¡Cuidado, que el perro te morderá! -¡No se preocupe! -responde el loco-. ¡le llevo dos vueltas de ventaja!
Dos locos se encuentran y uno se fija en los zapatos que lleva el otro. -¡Qué zapatos más raros llevas, uno es negro y el otro amarillo! -¡Sí, y lo más bueno es que en casa tango otro par igual!
Un loco se ha pasado un año en el manicomio porque se creía que era un grano de trigo. Al final se cura y le dan el alta. Cuando llega a su casa ve una gallina y se echa a temblar. -¿Y ahora qué te pasa? -le dice su mujer-. ¡Si ya sabes que no era un grano de trigo! -Yo sí que lo sé. Pero ¿lo sabe la gallina?
Esto es una anciana que va al médico, y este le dice:
- Me temo que hay que hacerle unas placas.
- ¿De tórax? Ya las hice la semana pasada...
- No, de mármol.
ba la manifestación blanca a tope gritando: ¡Qué queremos! -¡La cura para el alzheimer! Lo repetían una y otra vez. -¿Cuándo la queremos? -¡La cura para el alzheimer!