Un viejito le pregunta a Jaimito:
Oye niño, ¿cuántos años crees que tengo?
Discúlpeme señor, pero yo sólo sé contar hasta cien.
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Un viejito le pregunta a Jaimito:
Oye niño, ¿cuántos años crees que tengo?
Discúlpeme señor, pero yo sólo sé contar hasta cien.
Jaimito le pregunta a la maestra:
Maestra, ¿usted me castigaría por algo que yo no hice?
Claro que no, Jaimito.
Ahh, pues que bueno, porque yo no hice mi tarea.
Resulta que a Jaimito y a toda la clase le mandan a realizar una composición sobre el día de la madre con la expresión: ¡Madre solo hay una!
Pues bien, al día siguiente todos los muchachitos llevan su composición y la maestra dice: A ver Luisito léame su composición.
Luis declama:
Iba yo cabalgando sobre mi potro salvaje que se desboca y mi madre me toma sobre sus brazos y me salva, porque: ¡Madre, solo hay una!
La maestra vuelve y dice:
María léame el tema de su composición.
A lo que María responde:
Las olas en la playa estaban agitadas y me hundí en sus profundidades, de repente la mano salvadora de mi madre me llevó a superficie, porque: ¡Madre solo hay una!
A ver Jaimito, dígame su composición.
Ibamos mi madre y yo por el seco desierto cuando atisbamos unas carpas de un campamento árabe, sedientos nos acercamos a una de las tiendas y entramos. En ella había una nevera la cual abrí y ví una coca cola que quedaba en el fondo y dije:
¡Te embromaste madre, solo hay una!
El profesor le entrega a Jaimito una pata de pájaro y le dice:
Viendo esta extremidad, dígame la familia, el género y la especie del animal, así como sus costumbres migratorias y el número de crías por nidada.
Pero, ¿Cómo le voy a decir todo eso con una sola pata?
¡Está usted suspendido!
A ver dígame su nombre y apellido.
Jaimito se quita un zapato, le enseña el pie desnudo al profesor y le dice:
Adivine..
Extrañada de que su hijo regresara tan temprano de la escuela, la mamá de Jaimito le interroga:
- ¿Por qué llegaste tan temprano de la escuela, hijo?
- Es que fui el único que pude contestar una pregunta.
- ¡Muy bien, Jaimito! ¡Eres un niño tan estudioso! ¿Y cuál fue la pregunta?
- ¿Quién le tiró el borrador al director?
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Jaimito, ¿Por qué no trajo sus tareas?
Porque usted señorita, dio tareas para la casa y yo vivo en departamento.
Jaimito, ¿tú no rezas antes de comer?
No, mi madre es buena cocinera.
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Se trata de 4 hombres que iban a subir un piano al piso 10.
Ellos estaban muy cansados y uno de ellos dijo:
Que vaya alguien a ver cuántos pisos nos faltan.
El otro le dice:
Okay, voy yo.
El tipo sube y llega hasta el piso 10. Bueno, si subí 6 pisos es porque estamos en el piso 4. El tipo baja y le dice a sus compañeros:
Les tengo dos malas noticias.
Entonces, uno de los hombres le dice:
Dinos una y la otra la dices cuando lleguemos.
Okay, nos faltan 6 pisos para llegar.
Los hombres ya bien cansados llegaron al piso 10 y uno le pregunta al otro:
¿Y cuál era la otra mala noticia?
El tipo le contesta:
Este no era el edificio.
Un señor se dirigía a una biblioteca. Estando allí, se dirige a la bibliotecaria, y muy orgulloso le dice:
Disculpe, me puede decir, ¿dónde se encuentra el libro llamado, "El hombre, el ser más perfecto sobre la tierra"?
Ella contesta:
Lo siento, pero aquí no tenemos libros de ciencia-ficción.
En un carro iba una pareja de casados pero iban peleados, al pasar frente a una granja el novio vio unos cochinitos y le dijo a la mujer:
¿Familiares tuyos?
Y ella le contestó:
¡Sí, mis suegros!
Marido y Mujer:
Después de medio siglo de matrimonio, él muere, y al poco tiempo después ella también va parar el cielo...
En el cielo, ella encuentra al marido y corre hasta donde él y le dice:
- ¡Queriiidoooooo! ¡Que bueno encontrarte!
Y él responde:
- ¡No me vengas con tonteras! El trato fue: "HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE"
Había en un pueblo, un padre exageradamente orgulloso de su mujer por haber tenido seis hijos, tanto que la llamaba madre de seis, esto a su esposa le molestaba muchísimo, y un día que se encontraban en una boda le grita el esposo para que todos escucharan:
¿Ya estás lista para irnos madre de seis?
Con furia su esposa contesta:
Claro que sí, padre de cuatro.
Un hombre entra desesperado a una farmacia y pregunta al farmacéutico:
¿Tendrá usted algo para la diarrea?
El farmacéutico era nuevo en el negocio y rápidamente le ofreció el primer medicamento que encontró. El señor le pagó y salió muy apurado de la farmacia.
Más tarde el farmacéutico se da cuenta que por error y descuido él dio al señor un médicamente para los nervios. Horas después el hombre regresa a la farmacia. Entonces, el tendero le dice:
Discúlpeme señor, pero parece que le di un medicamento incorrecto, dígame, ¿se siente usted bien?
Claro, contesta el señor, estoy tranquilo, cagado, pero tranquilo.
-oye patxi a ti te gustan las mujeres rubias o morenas?
-SISISISISI
Había una vez un tipo tan tacaño, que estaba soñando que se estaba tomando un café y se despertó para no pagarlo.
Había un señor tan tacaño que veía la misa por televisión, y cuando venían las limosnas cambiaba el canal
Ring, ring, suena el teléfono a las cuatro de la mañana, al descolgar se oye una voz que pregunta:
Aló, aló, ¿La familia Silva?
Una voz dormilona contesta:
¡No tarado, la familia duerme!
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El señor de la casa llama por teléfono y contesta la empleada:
¿Ha llamado algún imbécil, María?
No, usted es el primero, señor.
Dos ingenieros iban en un vuelo a Seattle. Uno de ellos se sentó junto a la ventana y el otro en el asiento del medio. Al momento de despegar, un abogado se sentó en el asiento del pasillo, junto a los dos ingenieros. El abogado se quitó los zapatos y se disponía a dormir cuando el ingeniero de la ventana dijo:
Creo que voy a levantarme por una Coca.
No hay problema, yo se la traigo, dijo el abogado.
En cuanto fue por el refresco, uno de los ingenieros tomó uno de los zapatos del abogado y escupió dentro. Cuando volvió con la gaseosa, el otro ingeniero dijo:
Ya se me antojó. Yo también voy a ir por una.
Nuevamente el abogado se levantó gentilmente por otra Coca; en cuanto se fue el otro ingeniero tomó el segundo zapato del abogado y escupió dentro de él. El abogado regresó y todos se sentaron por un buen rato sin hablar en tanto los ingenieros bebían con gusto sus cocas.
Cuando el avión estaba aterrizando, el abogado se puso los zapatos y descubrió lo que había pasado. Entonces se puso muy serio y dijo:
¿Hasta cuando va a seguir esto? ¿Este celo entre nuestras profesiones? ¿Este odio? ¿Esta animosidad? ¿Este escupir en los zapatos y orinar dentro de las Coca-Colas?
Una vez en una cárcel un preso le dijo a un gendarme:
Oiga mi gendarme, anteayer dejé mi cepillo de dientes en la cama y me lo robaron. Ayer dejé mi peine en la cama, y otra vez me lo robaron, y hoy resulta que dejo mis calcetas, y también me la robaron, ¿Sabe de lo que sospecho?
Y el gendarme dice:
No, ¿De qué?
Entonces el preso le responde:
Pues empiezo a sospechar que aquí en la cárcel hay ladrones.
Eran dos convictos que hicieron un túnel para escapar de la cárcel, cuando se disponían a realizar su escapatoria no contaron que había un guardián que conocía de los planes de escape y los estaba esperando a la salida del túnel con un grueso tolete. Una vez en la escotilla de escape del túnel, dice uno de los presos:
¡Por fin, la libertad! Y abrió la escotilla. Cuando sintió el fuerte golpe del tolete del guardia justo en la boca. El presidiario inmediatamente se regresa con la mano en la boca y el otro le pregunta:
¿Qué pasó? ¿Por qué no saliste?
A lo que el primero respondió sin destapar su boca:
Es que me dá mucha risa, sal tú primero.
Era una vez dos prisioneros y que al día siguiente empezaban cadena perpetua. Y le dice el listo al tonto:
Coge aquella lima y cuando se acueste esta gente nos ponemos a limar.
Dice el tonto:
¡Venga, vale!
Se pone el listo a limar las rejas de la cárcel y se despierta el guardia y dice:
¿Quién anda ahí?
El listo dice:
¡Miau!
Y dice el guardia:
Ah, ese es el gato de siempre.
Ahora se pone a limar el tonto y dice el guardia:
¿Quién anda ahí?
Y dice el tonto:
¡Otro gato!
Están dos presos y uno le dice al otro:
Te tengo una noticia buena y una mala.
Dime primero la mala.
Es que mañana van a fusilar a uno de los dos.
¿Y la buena?
Es que ese no soy yo.
Se trata de dos presos que estan condenados a muerte.
Viene el primero y el guardia le dice:
¿En qué prefieres morir, en la silla eléctrica o en la cámara de gas?
Y el muchacho le dice:
En la silla eléctrica.
Lo sientan y le conectan todo y le dan al interruptor 2 veces y no funciona. El guardia lo deja libre y el muchacho le dice al otro preso:
¡La silla está mala!
El guardia pasa al otro preso y le pregunta lo mismo a lo que el segundo preso responde:
La cámara de gas porque, la silla está mala.
Un Sargento le dice a los soldados:
¡SOLDADOS, PRESENTEN ARMAS!
Y los soldados dicen:
Hola, mucho gusto, le presento a la pistola.
Estaban formados los soldados y en eso el general le pregunta a un soldado:
Soldado Maclovio, ¿Para usted qué es la patria?
Para mí la patria es como si fuera mi madre, general.
Muy bien muchachito, muy bien.
Soldado Cornelio, ¿Y para usted qué es la patria?
El soldado Cornelio se queda pensando y dice:
Para mí es como si fuera mi tía, general.
¿Y por qué?
Porque aquí, el soldado Maclovio es mi primo.
Llama el general al sargento por teléfono a las 3.00 de la mañana y contesta un soldado: ¡Alo!, dice el soldado.
Deme al sargento y apúrese.
Lo siento señor, el sargento está durmiendo y no quiere que lo molesten, llame mañana.
¡Mira incompetente, pásame al sargento ahora mismo!, le contesta el general.
¿Es usted duro o qué?, le dije que el sargento está durmiendo y no quiere que lo molesten, llame mañana, le grita el soldado.
Señor, ¿Usted sabe quien soy yo?, le grita el general.
No sé y no me interesa, le grita el soldado.
¡Yo soy tu general!, le grita el general.
¡chuuuuuuuuuuuuuttttaaaaaa! ¿Y usted sabe, quién soy yo?, le pregunta el soldado:
¡No!, le responde el general.
¡Ah, que bueno!, y le colgó.
La maestra en el salón de clases le dice a sus alumnos:
A ver niños, díganme qué parte de mi cuerpo les gusta más, y yo les voy a adivinar qué es lo que van a ser cuando sean grandes.
A ver Juanito, ¿qué te gusta más de mi cuerpo?
Su pelo, maestra.
La maestra le responde, entonces tú vas a ser peluquero cuando seas grande.
A ver Luisito, a ti, ¿qué te gusta más de mi cuerpo?
Sus ojos, maestra.
¡Ahh!, entonces tú vas a ser oculista Luisito.
A ver Diego, ¿y a ti?
A mí me gustan sus dientes, maestra.
Muy bien, entonces tú serás dentista cuando seas grande Diego.
A ver Pepito, ahora dime tú lo que más te gusta de mí.
Yo para qué le digo maestra, acabo de descubrir que quiero ser lechero.
Había una vez un chico que le quería decir cosas bonitas a su novia y fue donde su profesor de literatura y el profesor le dijo dile así tienes ojos de lucero tu boca es de cristal y te bajaron del cielo por un corte celestial y el chico fue corriendo donde su novia repitiendo lo que el profesor le había dicho y cuando llego donde su novia le dijo tienes ojos de becerro tu boca es de corral y te bajaron del cielo por bruta y animal.
Estaban dos hombres en el cielo y uno le pregunta al otro:
¿Y vos de qué moriste?
Congelado, ¿Y tú?
De la risa.
¿Cómo que de la risa?
Sí, es que yo pensaba que mi esposa me estaba engañando con otro hombre, entonces un día le dije que iba a salir por 2 días, pero cuando me fui, regresé ese mismo día para ver si la atrapaba con el otro hombre. Cuando llegué, busqué por toda la casa y no encontré a ningún hombre. Dándome cuenta del error que había cometido empecé a reír y reír hasta que morí.
¡Bruto, si hubieras buscado en la nevera nos hubiéramos salvado los dos!
La profesora le dice a Pepito:
A ver Pepito, si yo digo fui rica, es pasado, pero si yo digo soy hermosa, ¿Qué es?
¡Exceso de imaginación profesora!
El papá de Pepito decide irse a vivir a los Estados Unidos con toda la familia y Pepito ingresa a una escuela.
La maestra pregunta a Pedrito:
- A ver Pedrito, deme un ejemplo de la palabra "evidentemente".
- Bueno maestra, mi papá, mi mamá, mis hermanos, y yo, fuimos a comer a un restaurant, evidentemente que mi mamá no cocinó ese día.
- Muy bien Pedrito, a ver Juanito deme un ejemplo de la palabra "evidentemente".
- Mi papá, mi mamá, mis hermanos, y yo, nos fuimos a la playa, evidentemente que la casa quedó sola.
- Muy bien Juanito.
- A ver Pepito, deme un ejemplo de la palabra "evidentemente".
- Bueno maestra, yo estaba sentado en el corredor de mi casa, y vi pasar a mi abuelita con el diario New York Times Paper, y dije: Evidentemente va a cagar, porque no sabe leer inglés.
Entran 2 chicos al aula, y la maestra le dice a uno de ellos:
Alumno, ¿por qué llegó tarde?
Es que estaba soñando que viajaba por todas partes, conocí tantos países, y me desperté un poco tarde.
¿Y usted, alumno?
¡Yo fui al aeropuerto a recibirlo!
Una pareja tenía dos niños pequeños, de 8 y 10 años de edad, quienes eran extremadamente traviesos. Siempre estaban metiéndose en problemas y sus padres sabían que si alguna travesura ocurría en su pueblo sus hijos estaban seguramente involucrados.
La mamá de los niños escuchó que el sacerdote del pueblo había tenido mucho éxito disciplinando niños, así que le pidió que hablara con sus hijos. El sacerdote aceptó pero pidió verlos de forma separada, así que la mamá envió primero al niño más pequeño.
El sacerdote era un hombre enorme con una voz muy profunda, sentó al niño frente a él y le preguntó gravemente:
¿Dónde está Dios?
El niño se quedó boquiabierto pero no respondió, sólo se quedó sentado con los ojos pelones.
Así que el sacerdote repitió la pregunta en un tono todavía más grave:
¿Dónde está Dios?
De nuevo el niño no contestó.
Entonces el sacerdote subió de tono su voz, aún más, agitó su dedo frente a la cara del niño, y gritó:
¿Dónde está Dios?
El niño salió gritando del cuarto, corrió hasta su casa y se escondió en el closet, azotando la puerta.
Cuando su hermano lo encontró en el closet le preguntó:
¿Qué pasó?
El hermano pequeño sin aliento le contestó:
¡Ahora si que estamos en graves problemas hermano, han secuestrado a Dios y creen que nosotros lo tenemos!
Un día la mamá de Pepito lo manda a traer huevos, iba Pepito a comprar, pero en su camino se topó con un circo y se detuvo a mirar un momento, y vio un gorila gigante. Cuando llegó a su casa le contó a sus padres que había ido al circo y que el gorila tenía, un brazotes, unas patotas, también unas manotas...
Entonces, la mamá le pregunta:
¿Y los huevos Pepito?
¡Grandototes, mami, grandotes!
Un chico vendiendo periódicos gritaba:
¡Extra, extra, 48 personas estafadas en un día!
Un señor que estaba cerca le dice:
Por favor, déjeme uno.
El chico le entrega el periódico al señor y sigue gritando:
¡Extra, extra, 49 personas estafadas en un día!
Un vendedor ambulante gritaba:
¡Bolitas adivinadoras, bolitas adivinadoras, bolitas adivinadoras a 5 dólares!
¿Qué es lo que hacen esas bolitas? Pregunta un señor.
Hacen que usted adivine, responde el vendedor.
Entonces, el señor le compra una de las bolitas adivinadoras y al masticarla le dice:
Pero, esto es pura tierra.
¡Otro que adivina!
Un hombre entra a la ferretería.
¿Señor tiene clavos?
No, no tengo.
¿Y pintura?
La verdad es que tampoco tengo.
¿Y un serrucho?
Mire señor, para serle franco no tenemos nada.
Bueno, ¿y entonces por qué no cierra?
¡Porque no tengo candados!
Un señor llega a un abasto y pide:
¿Me da un pote de veneno para matar cucarachas?
El vendedor le pregunta:
¿Para llevar?
¡Noooo! ¡Si queréis te traigo las cucarachas!
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Un cliente llega donde un vendedor que ofrece frutas en una carretilla:
Quiero comprar esta sandía, pero pártemela para ver si está colorada por dentro.
Lo siento, señor. No puedo partir una sandía para ver si está colorada, le aseguro que está bien colorada por dentro.
El hombre insiste en que le parta la sandía, y el vendedor que no. En ese momento un camión choca contra la carretilla, y la sandía que el vendedor le ofrecía al cliente se parte en dos y se ve que esta blanca por dentro. El tipo le dice:
¡Viste...!, ¡lo que te dije! Esta sandía no era colorada, ¡mírala como está blanca por dentro!
¿Y qué quería con el tremendo susto que acaba de pasar?
Una señora va a una tienda y dice :
¿Por favor, tienen muñecas?
Tenemos la Princesa que vale 4.000 pesetas, y la Divorciada que vale 14.000 pesetas.
¿Y esa diferencia de precio?
Pués muy fácil, la princesa lleva su vestido sus zapatos y la divorciada lleva un departamento, casa en la playa y el coche.
En una tienda un tipo va a pagar con la tarjeta de crédito; el dependiente, al mirar la tarjeta, le dice:
¡Anda, que casualidad, conozco a alguien con el mismo nombre que usted!
¿Ah, si? ¿Y cómo se llama?
Una vez estaba un vendedor diciendo:
¡Pastillas para la felicidad!
Un señor las compra y dice:
¡Pero si estas son aspirinas!
Y el vendedor le dice:
Pero si me las compra, me hace muy feliz a mí.
Estaba un señor vendiendo empanadas y decía:
¡Empanadas, empanadas, empanaditas!
Y un hombre le pregunta:
¿Cuánto cuestan las empanadas?
Y le dice:
Las empanadas cuestan un peso.
¿Y las empanaditas?
Un pesito.
la pareja detiene un coche,se acerca uno de ellos y dice,,guardia civil,,responde el conductor,haber estudiado.
Unos vecinos se encuentran en la calle, y uno dice:
Yo no me puedo levantar por las mañanas.
Y el otro dice:
Yo siempre me levanto cada día a las 3.
Y el otro dice:
¿A las 3? ¿y cómo lo haces?
Pues hago, 1, 2, 3, y me levanto.
Un hombre le pide ayuda a su vecino para que le ayudara a mover un sofá que se había atorado en la puerta. Uno se fue a un extremo y el otro también. Forcejearon un buen rato hasta que quedaron exhaustos, pero el sofá no se movió.
Olvídelo, jamás podremos meter esto, dijo el hombre.
El vecino lo mira con extrañeza y le pregunta:
¡Ahh! ¿Era meterlo?
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¿Puedo quedarme a dormir en tu casa?
Sí, pero tienes que hacer la cama.
Por supuesto, no hay ningún problema.
Bueno, aquí tienes clavos, madera y herramientas.
Un hombre tiene la costumbre de tirar la basura todas las noches al jardín de su vecino. Una noche éste lo sorprende y le dice:
Si sigues tirando la basura en mi jardín no tendré más remedio que dar parte a la policía.
A mí me da igual, si quieres se la das toda, yo no la quiero para nada.
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Che, la gente cada vez lee menos.
Y cómo lo sabés.
Lo escuché por la radio.