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Tras una larga y accidentada persecución, la policía atrapa a un malhechor y lo interroga. -¿Por qué le has robado el reloj a esa señora? -Yo no le he robado nada -se justifica el ladrón-. Ella me lo dio. -¿Cuándo te lo dio? -¡Cuando le enseñé la pistola!
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Un agente de tráfico detiene un coche. El coche lo conduce un perro. Al lado del perro hay un hombre sentado. El agente exclama con voz severa: -¿Así que usted permite que conduzca el perro? Y el pasajero responde: -Si quiere la verdad, ¡yo soy un autoestopista!
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Un tipo se pasea por la avenida principal de la ciudad, haciendo como que se saca algo de los bolsillos y lo esparce a su alrededor. Un policía se le acerca y lo interroga: -Disculpe, pero... ¿se puede saber qué está haciendo? -¡Hago como que les echo galletitas a los gatos abandonados! -¡Pero si aquí no hay gatos abandonados! -Pues claro, ya lo sé... ¡¡¡Por eso solo lo simulo!!!
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Un campesino ve a dos policías que están cogiendo uvas de su viña y le dice a su hijo: -¡Corre, chico, ve a avisar a los ladrones!
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El comisario interroga a un ladrón. -O sea, que ¿quieres hacernos creer que no robaste el brazalete, sino que te lo encontraste? -Sí, señor. -¿Y por qué no lo llevaste a la oficina de objetos perdidos? -Iba a hacerlo, pero entonces vi que llevaba una inscripción que decía: Tuyo para siempre.
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La policía ya casi tenía al delincuente, y buscaba que se entregara: -Ríndete, que tenemos rodeada a la manzana. Viendo que no había salida, el gusano se entregó.
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El policía investigando: -Entonces, ¿a que hora examinó el cadáver? -Cerca de las 8:30 p.m. -¿Y el Sr. Pérez esta muerto en ese momento? -No, estaba sentado en la mesa preguntándose por qué estaba yo haciendo una autopsia.
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Era un jubilado que contaba cómo se entretenía últimamente y comenta: El otro día por ejemplo fui a Correos a entregar un paquete. No tarde ni cinco minutos y cuando salí junto al coche que estaba en la puerta vi al policía rellenando la multa. -Pero hombre, si no he tardado ni 5 minutos, ¿no podría tener un buen gesto? Al ver que el policía no hacía ni caso le dije: -En fin, menuda vergüenza, esto no se hace porque las multas son caras y no es para tanto. El policía terminó con la multa y se puso a hacer otra, esta vez de la ITV que parece que no tenía bien la pegatina. Entonces me enfadé más y le dije que creía que me estaba tratando como un capullo. El policía siguió poniendo multa tras multa durante 20 minutos hasta que finalmente le dije: Lo siento pero ya tengo que irme, ahí viene mi autobús.
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-¡Alto! Se ha saltado un semáforo en rojo. Tengo que ponerle una multa. ¿Dígame su nombre? -Josetxu Irriboteneaindíagirre de Urrutxomengasalerrìa y Mangorzalluz de Gurruchagoitiaga. -Bueno, por esta vez, pase, pero que no se repita.
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Era un camionero que iba tan tranquilo cuando de repente se detiene porque en el medio de la carretera hay un tipo que dice: -Soy el marica de la capa roja, ¿me das algo para comer? El camionero todo enfadado da un volantazo y lo manda a freír espárragos. Un kilómetro después tiene que frenar porque en medio de la carretera hay otro tipo parecido que dice: -Soy el marica de la capa azul, ¿me das algo para comer? El camionero más enfadado todavía se va refunfuñando. Al kilómetro o así aparece otro parecido y esta vez habla primero: -Ya me se el cuento, marica de la capa verde, ¿qué es lo que quieres tú? -Para empezar deme el permiso de circulación...