-
Un soldado viaja sentado en un autobús. En eso que sube un general. El soldado se pone en pie inmediatamente. El general le dice: -¡Puede sentarse de nuevo! Al cabo de un minuto el soldado se pone en pie de un salto. El general le dice: -Gracias, pero ya puede volver a sentarse. Al poco, el soldado vuelve a ponerse en pie una tercera vez. Y el general exclama: -¿Cómo tengo que decírselo? Haga el favor de sentarse, ¿me ha oído? Y el soldado, rojo como un tomate, le responde: -¡Pero, mi general, es que ya debería haberme bajado tres paradas atrás!
-
-Atención, atención. Nave espacial llamando a base. Nave espacial llamando a base... Un ovni nos está fotografiando. ¿Qué hacemos? Habla la base: -Sonreíd.
-
Le dice un sargento a un soldado: -Soldado, ice la bandera. -Pues le quedó preciosa, mi sargento.
-
Un policía detiene el coche de un conductor borracho y le pregunta: -¿Me da usted su permiso para circular? -Claro que sí, agente, circule, circule...
-
-Capitán, capitán, se acerca un barco pirata por la derecha. -Se dice por babor... -Por babor, capitán, se acerca un barco pirata por la derecha.
-
-Capitán, capitán, se acercan cien carabelas -¿Una flota? -No, merluzo, flotan todas
-
Se murió Fidel Castro y San Pedro le dio la bienvenida, a lo que el comandante contestó: -Muchas gracias, aunque ahora caigo que me quedaron 2 maletas en la tierra. -No te preocupes que ahora mando gente a por ellas, pasa, pasa. En esto que 2 angelitos bajan a la Tierra y regresan con las maletas. Como en ese momento estaba cerrado saltan la valla y otro angelito los ve: -Vaya, no hace ni 1 hora que llegó Fidel Castro y esto ya se está llenando de refugiados.
-
Eduardo, Manolo y Felipe se treparon en una bandera que hay sobre edificio. Eduardo dice: Por mi patria y por mi bandera yo me tiro desde la punta de esta bandera. Y cayó en el suelo muerto. Luego viene Manolo y dice: -Por mi patria y mi bandera yo me tiro desde la punta de esta bandera. Y también cayó muerto. Ahora viene Felipe y dice: -Por mi patria y mi bandera, yo me voy por las escaleras.
-
En el ejército, un sargento les dice a sus soldados: -Soldados, tengo una noticia buena y otra mala. ¿Cuál queréis primero? -La buena, la buena -gritan los soldados. -Pues bien... la buena es que hoy vais a cambiaros los calzoncillos. Todos los soldados empiezan a aplaudir, porque hacía un mes que llevaban los mismos calzoncillos y todo el mundo apestaba bastante. -¿Y la mala? -Que os lo vais a cambiar entre vosotros.
-
En la mili, pregunta el sargento a un soldado: -¿Cuánto es tres por cuatro? -Doce. -Muy bien. Por haberlo sabido, te doy doce días de permiso. -Qué lástima. Si lo llego a saber, digo veinte.