-
El presidente francés Nicolas Sarkozy visita una fábrica de acero. Para sorpresa del jefe, Sarkozy felicita a uno de sus empleados, Morton, con un efusivo abrazo. Lo mismo ocurre cuando el presidente Obama va de visita, y una vez más con Vladimir Putin.
Sin mostrarse impresionado, el jefe le dice a Morton:
—Apuesto a que no conoces al Papa.
Morton se encoge de hombros y responde, muy tranquilo:
—Jugamos juntos al golf.
El jefe toma la respuesta como una afrenta personal y paga los pasajes de ambos al Vaticano.
Durante una bendición papal, Morton se escabulle, y al poco rato reaparece al lado del Papa. Dos hombres chinos golpean suavemente al jefe en el hombro y le preguntan:
—¿Quién es el hombre de blanco que está de pie junto a Morton?
-
El médico le pregunta a su paciente:
—¿Ha seguido mi consejo de dormir con la ventana abierta?
—Sí —.
—Entonces, ¿ha desaparecido por completo el asma?
—No —dice el paciente—. Pero sí han desaparecido mi reloj, la televisión, el reproductor de música y la computadora portátil.
-
Un hombre de negocios visita a un buen amigo chino suyo en el hospital.
—Li kai yang qi guan… —dice débilmente el hombre enfermo.
El ejecutivo desea ayudarlo, pero no habla mandarín.
—¡Li kai yang qi guan! —exclama el paciente antes de exhalar su último suspiro. Más tarde ese año, el hombre de negocios viaja a Shangai, donde por fin conoce el significado de Li kai yang qi guan: “Quítate del tubo de oxígeno”.
-
En pleno otoño, los indios de una reservación muy lejana le preguntan a su nuevo jefe si el próximo invierno será frío o templado. Ya que el jefe pertenece a una generación moderna y jamás aprendió los viejos secretos de sus ancestros, mira al cielo y no puede predecir qué va a suceder con el clima. Aun así, les advierte que recojan leña. Como es un hombre práctico, poco tiempo después llama por teléfono al Servicio Meteorológico Nacional.
—¿El próximo invierno será muy frío? —pregunta.
—Es probable —le contestan.
El jefe vuelve con su pueblo y les dice que se pongan a juntar más leña.
Una semana después, llama de nuevo por teléfono.
—¿Será un invierno muy frío? —vuelve a preguntar.
—Sí, será un invierno muy frío —le responden.
El jefe vuelve a ordenar a su gente recolectar toda la leña que puedan.
Dos semanas más tarde, el jefe hace otra llamada telefónica:
—¿Están seguros de que el próximo invierno será muy frío?
—Completamente —le contestan—. Va a ser uno de los inviernos más fríos que se hayan conocido.
—¿Y cómo están tan seguros? —indaga el jefe.
—¡Porque los indios están juntando leña como locos!
-
Una mujer frota una lámpara y aparece un genio.
—Eres una buena mujer, así que te concederé un deseo —dice el genio.
—¿Ves ese ga-to? Es la única compañía que tengo, pero me gustaría tener a un hombre guapo y fuerte a mi lado—dice la mujer.
El genio acepta y, ¡puf!, el gato se convierte en un hombre parecido a Brad Pitt, con los músculos abdominales marcados. La mujer salta a su regazo y lo cubre de besos.
—¿Tienes algo que decir antes de que hagamos el amor? —le pregunta.
—Sí —responde el hombre—, apuesto a que desearías no haberme castrado la semana pasada.
-
En un largo viaje en avión, a una joven actriz le toca sentarse junto a un abogado. Ella ansía tener un sueño reparador, pero el abogado la despierta constantemente.
—Juguemos a hacer preguntas y respuestas —sugiere el abogado.
La estrella lo ignora.
—Lo haremos interesante —dice el hom-bre—. Si contesto mal, le pagaré 50 dólares. Si usted contesta mal, me dará 5.
La actriz acepta, y el abogado empieza.
—¿Cuál es la distancia entre la Tierra y la Luna?
La estrella le entrega un billete de 5 dólares. Ahora es su turno:
—¿Qué sube a una montaña en tres pies y baja en cuatro?
El abogado se queda estupefacto. Busca desesperadamente en Internet, hojea su enciclopedia de bolsillo y les envía mensajes a todos los científicos que encuentra en su agenda electrónica. No tiene suerte. Horas después, despierta a la actriz, le entrega 50 dólares y exclama:
—Bueno, ¡dígame qué es!
Sin decir una palabra, la joven estrella deposita 5 dólares en la mano del abogado y se vuelve a dormir.
-
Estanislao yace en su lecho de muerte. A su alrededor se encuentran sus seres queridos. Al acercarse el momento final, alcanza a murmurar:
—Debo contarles mi mayor secreto.
Su familia lo anima a continuar.
—Antes de casarme lo tenía todo —dice Estanislao—, autos deportivos, mujeres hermosas, muchos amigos y una gran fortuna. Pero un amigo mío me aconsejó: “Cásate y forma una familia. De otro modo, no habrá nadie que te dé a beber un vaso de agua en tu lecho de muerte”. Así que seguí su consejo y dejé de salir a divertirme. Cambié a las mujeres por mi esposa y a las cervezas por alimento infantil. Vendí mi Ferrari e invertí en fondos para la universidad. Y aquí estoy. Pero, ¿saben una cosa?
—¿Qué? —preguntan sus familiares.
—¡Ni siquiera tengo sed!
-
Un hombre está de visita en casa de un viejo amigo, cuando de pronto una niñita pasa corriendo por la habitación.
—Título —le dice el amigo—, tráenos dos tazas de café.
—¿Título? Qué nombre tan extraño para una niña —dice el visitante—. ¿Por qué se lo pusieron?
El amigo suspira y dice:
—Envié a mi hija a estudiar a la Universidad de Lisboa, y esto fue con lo que regresó.
-
Aproximadamente un mes antes de morir, mi abuela cubrió la espalda de mi abuelo con manteca. Por supuesto, desde ese momento las cosas se deslizaron cuesta abajo bastante rápido.
-
Un hombre llama por teléfono a un popular conductor de radio y le dice:
—Acabo de encontrar una billetera con 100.000 coronas dentro. Tiene el nombre y dirección de alguien llamado Jan Ziegler, que vive en la Calle Seifert número 3, en Praga.
—¿Y? —pregunta el conductor— ¿Qué quiere que hagamos?
—¿Sería tan amable de dedicarle una canción a este hombre?
-
Tras una persecución a alta velocidad, a Vlad lo detiene un oficial de policía.
—¡Ésta es la mayor diversión que he tenido en todo el día! —exclama el oficial—. Si me da una buena excusa, no le daré una multa.
—Hace tres semanas —le explica Vlad—, mi esposa me dejó por un policía. Así que cuando vi que usted se acercaba en su auto, ¡creí que trataba de devolvérmela!
-
Debido a la recesión económica actual, para ahorrar costos de energía se apagará la luz al final del túnel. Dios
-
Una vecina encuentra a un niñito sentado en las escaleras, llorando.
—¿Qué sucede? —le pregunta la mujer al pequeño.
—Es que mi padre —responde el niño entre sollozos— se golpeó el dedo con un martillo.
—Entonces, ¿por qué lloras tú?
—¡Porque me reí primero!
-
Al recorrer el país entero durante un viaje de cacería, un hombre bien vestido de Estocolmo apunta y le dispara a un pato que va volando, pero el ave cae dentro del corral de un granjero, quien la reclama como suya.
—Es mi pato —insiste el citadino.
Como ninguno de los dos cede, el granjero sugiere resolver las cosas a la antigua usanza:
—Con una patada pueblerina.
—¿Una qué?
—Yo lo pateo tan fuerte como pueda en la entrepierna, y luego usted hace lo mismo conmigo. El que grite menos tiene derecho a quedarse con el ave.
El hombre de Estocolmo acepta. El granjero toma vuelo y suelta un golpe demoledor en las partes blandas del hombre, quien aúlla de dolor y cae al suelo. Cuando logra levantarse, dice jadeando:
—Bien, ahora es mi turno.
—Olvídelo —dice el granjero—. Se puede usted quedar con el pato.
-
La esposa le pregunta a su esposo:
—¿Te fijaste, cariño? Compré un nuevo cepillo para el inodoro.
—Sí —responde el hombre, — pero me sigue gustando más el papel.
-
Una maestra les dice a sus alumnos de nivel preescolar:
—¡Apúrense o llegaremos tarde!
—¿Cuál es la prisa? —pregunta uno.
—Si llegamos tarde, perderemos su siguiente clase —le dice la maestra.
—Si tiene tanta prisa —responde el niño—, ¡váyase sin nosotros!
-
jaimito ¿cómo te ha salido el examen de Matemáticas?
- Pues más o menos como a los del Polo Norte
- ¿Cómo a los del Polo Norte? ¿Qué quieres decir?
- De cero para bajo mamá, de cero para bajo!
-
- A ver Jaimito, si tengo cuarenta manzanas en una mano y en la otra tengo cincuenta, ¿qué tengo en total?
- Las manos muy grandes.
-
- Mamá, mamá, hoy casi saco un 10.
- ¡Muy bien Jaimito! pero… ¿por qué casi?
- Porque se lo pusieron a mi compañero de al lado.
-
Jaimito en clase:
-A ver Jaimito, que tiempo es: "esto no deberia haber pasado"?
-Preservativo imperfecto.
-
La maestra le pregunta a Jaimito:
-Si yo digo fui rica, es tiempo pasado, pero si digo soy hermosa, ¿qué es?
-Exceso de imaginación.
-
En el colegio:
- Jaimito, conjuga el verbo andar
- Yo, yo,...., yo, ..... yo ando....Tú, .. esto, tú andas.....
- Más deprisa!
- Él corre, nosotros corremos, ellos corren.
-
- Jaimito, dime dos pronombres.
- ¿Quién yo?
- Muy bien
-
El profesor pregunta:
- ¿Jaimito qué debo hacer para repartir 11 patatas para 7 personas?
- Puré de patata, señor profesor.
-
Se encuentra Jaimito con el presidente del gobierno y le dice el presidente:
- Anda!! tu eres Jaimito, el de los cuentos!
Y Jaimito le contesta:
- No! el de los cuentos eres tu! Yo soy el de los chistes.
-
Durante una clase de moral y buenas maneras, la profesora dice a sus alumnos:
- Miguel, si fueras a cortejar a una joven de buena familia, muy bien educada, durante una cena íntima para dos, y tuvieras necesidad de ir a los servicios, ¿qué dirías?
- Espérame un momento, que voy a echar una meadita.
- Eso sería muy grosero y maleducado por tu parte. Juan, ¿cómo lo dirías tú?
- Perdón, pero tengo que ir a los servicios. Vuelvo enseguida.
- Eso está mejor, pero resulta desagradable decir "servicios" durante una comida.
- Y tú, Jaimito, ¿serías capaz de usar tu intelecto, al menos por una vez, para intentar mostrarnos tus buenas maneras?
- Yo diría: "Querida, te pido perdón por ausentarme un momento, pero voy a dar la mano a un íntimo amigo que espero poder presentarte después de la cena" ...
-
Explicaba la maestra a sus alumnos:
La hiena es un animal que vive en el norte de África, come carroña y se aparea una vez al año; además emite un aullido parecido a la risa del hombre...
- A ver, Pepito, ¿qué entendiste?
- Si profesora, la hiena es un animal que vive en África, come carne podrida, y se aparea una vez al año, y hace un aullido que parece que se está riendo.
- ¡Muy bien Pepito! A ver tú Pablito...
- La hiena es un animal que vive lejos, en África creo; come carne podrida, se ríe como un hombre, y ve a su pareja una vez al año.
- ¡Muy bien Pablito! A ver tú, Jaimito, ¿qué aprendiste?.
- Yo sólo tengo una pregunta, señorita: La hiena, con lo lejos que vive, con la mierda que come y con lo poco que se aparea... ¿de qué se ríe?
-
A casa de Jaimito llega una de sus tías de visita. Mientras están merendando, va el niño y le dice a su tía :
- Jo, tía, si es que eres tonta.
Entonces su madre le regaña, claro.
- Niño ! Pero como le dices eso a tu tía ! Dile ahora mismo que lo sientes, venga.
- Esta bien... Tía, siento mucho que seas tan tonta.
-
- ¡Jaimito, en clase no se puede dormir!
- Ya lo sé, hermano Pancracio. ¡No para usted de hablar!.
-
Extrañada de que su hijo volviese tan pronto de la escuela, la mamá de Jaimito le interroga:
- ¿Por qué llegaste tan temprano de la escuela, hijo?
- Es que fui el único que pude contestar una pregunta.
- ¡Muy bien, Jaimito! ¡Eres un niño tan estudioso! ¿Y cuál fue esa pregunta?
- ¿Quién le tiró el borrador al Director?
-
Jaimito le dice a su padre:
- ¡Papá, papá, tengo una noticia buena y otra mala!
- Primero la buena
- ¡Que he aprobado todas!
¿Y la mala?
- ¡Que es mentira!
-
En la clase de Jaimito, la maestra les pide a los niños que se porten bien aquella tarde porque el director iría a visitar la clase.
Les pide específicamente que no digan:
- Maestra: ¿puedo ir al baño a orinar?
Sino que digan:
- Maestra:¿ puedo ir a cortar una flor?
Pues suena más bonito y eso impresionaría al director. Llega la hora, y el director entra y se sienta, los niños empiezan a llamar a la maestra... Juanito
- Maestra: ¿puedo ir a cortar una flor?
María:
- ¿Maestra: puedo ir a cortar una flor?
Pablito:
- ¿Maestra: puedo ir a cortar una flor?
Y sale Jaimito:
- Maestra, ¿me presta papel para limpiarme el florero)
-
La maestra en la escuela de Jaimito:
- A ver, mañana me traéis todos un objeto relacionado con la medicina.
Al día siguiente:
- A ver, Manolito, ¿qué has traido?.
- Pues, unas tiritas, señorita.
- ¡Ah, muy bien! ¿quién te las ha dado?
- Mi mamá.
- ¿Y qué te ha dicho?
- Que sirven para curar las heridas y los golpes.
- Muy bien, Manolito. A ver, tú, Jaimito, ¿qué has traído?
- Una bombona de oxígeno.
- ¡Ahhh, qué bien! ¿quién te la ha dado?
- Mi abuelito, señorita.
- ¿Y que te ha dicho?
- ¡¡Joputaaaa, que me ahogoooooo....!!
-
Una rubia
- Un policía para a un descapotable conducido por una rubia
- Y le dice…Señorita voy a tener que multarla…Por pisar la línea continua.
- A lo que rubia responde ¿La he roto?
-
Tres ancianos
Tres ancianos, que se reúnen en un bar,
- Comentando sobre sus hijos, de los estudios, del trabajos, etc.
- Uno dice:
- Mi hijo es vendedor de Bienes y le regaló una casa a un amigo.
El otro dice:
- Pues mi hijo es dueño de una concesionaria y le regaló un coche a un amigo.
Y el último dice...
- Pues mi hijo es Gay, tiene 2 novios, uno trabaja como vendedor de Bienes y le regaló una casa
- y el otro es dueño de una concesionaria y le regaló un coche…
-
Un anciano
Un anciano se casa con una mujer de 30 primaveras y le pregunta a su amigo…
¿Cómo me ves al lado de este tipazo de mujer?
- Bueno…Te veo ¡como la oreja de una vaca!
- ¿Cómo esta eso?
- Pues veras amigo, lejos del sexo y cerca de los cuernos.
-
-
-
jjajajaa muy buenos jajaajaaj