-
A su regreso de las vacaciones estivales, un beduino se encuentra con un amigo en mitad del árido desierto. -¿Qué tal te han ido las vacaciones? -le pregunta el amigo. -¡Han sido fabulosas! -exclama el beduido con entusiasmo-. ¡No dejó de llover ni un solo instante en quince días!
-
-¿Señor, a donde le gustaría ir? -Me incorporo y voy a donde los pies me lleven. Soy libre, y me dejo llevar por el viento. Sigo los designios de mi corazón... -A ver señor, o me dice a donde o bájese del taxi.
-
-¿Me pone un zumito de naranja, por favor? -¿Natural? -De Logroño, pero vamos, que eso no creo que importe mucho.
-
Un señor está comiendo en un restaurante curando, de repente, muy enfadado, llama al camarero y le dice: -¿Podría decirme qué está haciendo esta mosca en mi sopa? Y el camarero le responde: -A ver, yo o es que sea un experto, pero... ¡diría que está nadando!
-
Un gondolero veneciano llega a su casa hecho polvo y se lamenta ante su mujer: -¡Ay, si supieras qué me ha pasado! Un turista americano me ha pagado quinientos euros para que lo paseara todo el día en góndola. -Ah, pues muy bien, ¿no? -¿Bien, dices? ¡El tío quería hacer esquí náutico!
-
Un hombre entra en una ferretería y le pregunta al dependiente: -¿Tiene clavos? -No, no tengo. -¿Y pintura? -Pues tampoco tengo. -¿Y un serrucho? -Mire señor, si he de serle sincero, no tenemos de nada. -¡Caramba! ¿Y por qué no cierre de una vez? -¡Porque tampoco nos quedan candados!
-
Un carnicero está despachando en la carnicería, cuando entra es novio de su hija y le dice: -¡Buenos días, vengo a pedirle la mano de su hija! El carnicero, que tiene la cabeza en otra parte, le responde: -Muy bien... ¿la quiere con hueso o sin hueso?
-
Una señora va a la modista para probarse un vestido y pregunta: -¿Cuándo lo tendrá listo? -Dentro de un mes -le responde la modista. -¿Un mes? -exclama la señora-. Y pensar que el mundo se hizo en seis días... -Sí, claro -dice la modista-, ¡pero no se hizo a medida!
-
Un joven se presenta a una entrevista laboral. -Buenas, venía por lo del puesto de electricista. -¿Tiene usted experiencia en el ramo de la electricidad? -le pregunta el entrevistador. -¡Uf, ya lo creo, -responde el joven-, me he electrocutado un montón de veces!
-
Una señora entra en la charcutería y le dice al dependiente: -¡Ayer me devolvió mal el cambio, se equivocó de veinte euros! E dependiente le dice con malos modos: -¡Lo siento, señora, pero ya es demasiado tarde... tendría que habérmelo dicho ayer! La señora se ríe y le responde: -Ah, si usted dice que es demasiado tarde... ¡me parece perfecto! ¡Me quedo los veinte euros de más que me dio y santas pascuas!