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Este es uno que compra una ordeñadora, para ordeñar las vacas, y mientras ordeña, piensa que con el movimiento que hace en las tetillas le puede servir para masturbarse. Se pone el cacharro en en sitio y efectivamente, lo hace hasta 6 veces y entonces decide ya parar, aunque no lo da quitado. Entonces coge el teléfono y llama al servicio técnico para preguntar cómo se detiene la ordeñadora. El operario le responde: -A los 25 litros para sola.
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Son las tres de la mañana. El hospital está silencioso. De pronto, los enfermeros meten dentro a una pareja tiernamente enlazados. Evidentemente, el hombre no tiene intención de separarse. El médico de guardia le pregunta a los enfermeros: -¿Dónde los encontrásteis? -¡Sobre la acera, frente a su casa! -¡Podrían ir a hacer esto a otra parte! -exclama el médico. Entonces el hombre, sin desprenderse de la mujer, pero rojo de ira, grita: -Es muy fácil de decir, pero ¿cómo subiría usted las escaleras en esta posición?
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En la sinagoga local se ha organizado una lotería para recoger dinero para la construcción de un nuevo templo. Se anuncia el número correspondiente al tercer premio, y al ganador le toca un estupendo televisor de color. Luego, anuncian el segundo ganador. Es el señor Leví, que se acerca a la mesa de los premios. Y podéis imaginaros su sorpresa cuando se entera de que le ha tocado una tarta hecha en casa. -¡Una tarta! ¿Y quien quiere una tarta? Me he gatado quinientos dólares en boletos. El tercer premio es un televisor... ¡Y me dan una tarta! ¡No la quiero! -¡Sssschhh! -le aconseja el hombre que está cerca de él- La tarta ha sido preparada por la mujer del rabino. -¡Y un culo a la mujer del rabino! -protesta el señor Leví, -¡Sssschhh! -continúa el otro-. ¡Ese es el primer premio!
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El cura del pueblo se compra una calculadora. Cuando confiesa a los vecinos hace la cuenta de la penitencia con la calculadora. Llega un chaval y le dice: -Padre, le he metido la puntita a mi novia... -¡Pues ve y métesela entera, que mi calculadora no saca decimales.
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Una colegiala se va a confesar: -Padre, he cometido pecados solitarios... -¿Cuántos hija? -Se pueden contar con los dedos de la mano, ¡aunque ésta no se la voy a enseñar: se cuenta el pecado... pero no se enseña a la pecadora!
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Con gran preocupación, Pepito le pregunta a su maestro: -Profesor, ¿las chicas ladran? -¡Por Dios, qué locura! -Pues tendré que ir al oculista -responde Pepito-. Se lo he vuelto a hacer a la perra.
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En la consulta médica. -Mire, doctor, es que me ha salido un grano en el pene y no sé qué hacer. -No se preocupe usted, hombre. Para que el grano le baje, meta el pena cada noche en un vaso de leche durante media hora. Al cabo de unos días el experimento funcionaba. Pero una noche fue descubierto por su esposa. -Anda, Mariano, no sabía que tuvieras que recargarla como las estilográficas.
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2 Gallegos se encuentran por casualidad y tras saludarse dice uno: -¿Qué llevas en el saco? -Nunca lo adivinarías. -¿Qué me das? -Si adivinas los pollos que llevo en la bolsa te doy los 3.
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Una señora entra en una tienda gallega de animales domésticos y pregunta: -¿Tiene un gato que haga compañía? -Lo siento mucho -le responde el tendero-, nuestros gatos sólo hacen miauuuu!
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Un campesino está empujando un carro lleno de estiércol. Un memo pasa por su lado y se detiene a preguntarle: -¿Qué piensa hacer con todo este estiércol? -Lo pondré encima de las fresas. -¡Qué asco! Yo a la fresas les pongo azúcar.