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Un señor de edad avanzada entra a un restaurante y pide la sopa del día. A los cinco minutos llama al mesero y le dice:
¡Mesero, hay un cabello rubio en mi sopa!
El mesero dice:
Disculpe señor, lo que pasa es que la cocinera pelirroja está de vacaciones.
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Comensales que se sientan tentados a robar la cuchillería, los ceniceros y otros objetos que pertenezcan a este restaurante se les solicita que lo hagan discretamente. Nosotros queremos preservar la buena reputación de nuestra clientela.
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Un señor en el restaurante.
¡Mesero, mesero!, yo le pedí un pollo y usted lo que me trajo fue una gallina.
¿Por qué dice que es una gallina?, pregunta el mesero.
Por los dientes.
A lo cual el mesero replica:
¡Pero las gallinas no tienen dientes!
A lo que el cliente responde:
Las gallinas no tienen dientes, pero yo sí.
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Un hombre va a un restaurant y llama al mozo:
¿Me puede traer un vaso de leche?
El mozo le trae el vaso y el caballero le dice:
Pero, ¿por qué tiene un parche curita?
Porque está cortada.
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Llega un señor a un restaurante de 5 estrellas, un mesero se acerca a pedir su orden y le dice:
Disculpe, ¿qué desea ordenar?
El señor responde:
Una milanesa.
¿En qué termino?, dice el mesero.
Y el señor dice:
No, si todavía ni empiezo.
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Un señor va a comer a un restorán y pide un pollo, el mozo se lo trae:
Pero mozo, lo que yo quiero de mi pollo es la parte de las patas.
Pero igual, ¿Para qué quiere las patas? ¿Para bailar?
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Un tipo entra a un restaurante y el mesero le pregunta:
¿Quiere tabasco?
Gracias, pero no fumo.
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Resulta que un sábado llegó un circo a la ciudad de Monterrey y toda la mañana se prepararon, y en la tarde empezaron a anunciar por la ciudad.
¡Señores y señoras, vengan a mirar el león más feroz del mundo por sólo 50 pesos!
A la hora de la función nadie llegaba, por lo que el dueño decidió bajar el precio y decía:
¡Vengan a ver al león más feroz nunca antes visto por sólo 30 pesos!
Pero nadie llegaba, y así siguió bajando el precio, por sólo 20 pesos, 10 pesos, y nada, hasta que al final dijo:
Pasen a ver el león más feroz, ¡gratis!
Y se llenó la carpa que casi se reventaba, y el señor puso estacas alrededor de la carpa y después dijo:
A 200 pesos la salida porque, ¡vamos a dejar libre al león!
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Llegó un circo a una ciudad, y en cartelera coloca "el pan que habla" toda la gente decidió ir a ver al pan que habla, así que en la noche el circo estaba repleto, y sale el presentador y dice, esta noche no pudo llegar el pan que habla por problemas de panadería, pero mañana se lo tendremos. Al otro día lo mismo, y así varios días. A los días después el presentador sale y la gente gritando:
¡Queremos al pan que habla! ¡queremos al pan que habla!
Entonces el presentador dice:
Hoy lo tenemos, pero necesitamos a un miembro del público.
Y sale un caballero, y traen una piscina, y la colocan en medio de la carpa. Entonces, le pasan un pan al caballero y le dicen:
Sumérjalo unos segundos, ahora sáquelo, ¿cómo está el pan?
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Un hombre está enamorado de la trapecista de un circo y se decide a declarársele, así que llega donde la muchacha y le dice:
Me gustas mucho, ¿Quieres ser mi novia?
Ella contesta:
No puedo, tengo novio.
El insiste:
Y tu novio, ¿Es celoso?
Ella responde:
No, es el payaso.