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Resulta que a Jaimito y a toda la clase le mandan a realizar una composición sobre el día de la madre con la expresión: ¡Madre solo hay una!
Pues bien, al día siguiente todos los muchachitos llevan su composición y la maestra dice: A ver Luisito léame su composición.
Luis declama:
Iba yo cabalgando sobre mi potro salvaje que se desboca y mi madre me toma sobre sus brazos y me salva, porque: ¡Madre, solo hay una!
La maestra vuelve y dice:
María léame el tema de su composición.
A lo que María responde:
Las olas en la playa estaban agitadas y me hundí en sus profundidades, de repente la mano salvadora de mi madre me llevó a superficie, porque: ¡Madre solo hay una!
A ver Jaimito, dígame su composición.
Ibamos mi madre y yo por el seco desierto cuando atisbamos unas carpas de un campamento árabe, sedientos nos acercamos a una de las tiendas y entramos. En ella había una nevera la cual abrí y ví una coca cola que quedaba en el fondo y dije:
¡Te embromaste madre, solo hay una!
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Le dice la profesora a Jaimito:
Jaimito, dime todas las formas verbales del verbo nadar.
Y Jaimito dice gritando:
YO NADO, TÚ NADAS...
Y la profesora le dice:
Más bajito, Jaimito.
Y Jaimito dice:
Yo buceo, tú buceas...
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El profesor le entrega a Jaimito una pata de pájaro y le dice:
Viendo esta extremidad, dígame la familia, el género y la especie del animal, así como sus costumbres migratorias y el número de crías por nidada.
Pero, ¿Cómo le voy a decir todo eso con una sola pata?
¡Está usted suspendido!
A ver dígame su nombre y apellido.
Jaimito se quita un zapato, le enseña el pie desnudo al profesor y le dice:
Adivine..
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Estaba un filósofo y un indígena, y dice el filósofo:
- Yo te voy hacer una pregunta, y si tú la respondes correctamente yo te doy $1.000, y sino me la respondes tú, me das $1 y tú también me vas hacer una pregunta, y si la contesto correcta, sólo me pagarás $1, y sino te doy $1.000.
Entonces, pregunta el filósofo:
- ¿Cuál es la mitad de 10?
Entonces, el indígena dice:
- Ah pos, no sé.
Y el indígena le da $1 porque no le pudo responder. Entonces el filósofo le dice la respuesta correcta, que es 5.
Le toca el turno al indígena, y el indígena la pregunta:
- ¿Cuál es el animal que cuando sube al cerro, sube con 4 patas, y al bajar vuelve con 5 patas?
Entonces, el filósofo le dice al indígena:
- ¡Está muy difícil, no la puedo contestar, toma tus $1.000!.
Entonces se van los 2, y el filósofo se dice:
- Tengo que saber la respuesta, vuelve con el indígena, y le dice...
- Oye, pues no sé, pero por favor dime la respuesta, entonces el indígena le contesta:
- Ah pos, yo tampoco sé, toma $1.
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Un vaquero encuentra un indio acostado a la orilla del camino con la oreja pegada a tierra. Curioso por esta costumbre india le pregunta qué pasa. El indio le contesta; carreta grande, cuatro ruedas, cuatro caballos, carreta llevar hombre blanco, rifle en brazos, al lado hombre blanco, mujer bonita, pelo largo, mujer llevar niño recién nacido en brazos.
El vaquero sorprendido le comenta:
¡Caramba!, yo había escuchado de la habilidad de los indios para detectar si vienen caballos o carretas con solo pegar el oído a tierra pero usted me ha sorprendido, ¿Cómo es que puede dar tantos detalles con solo pegar su oído a tierra?
Es que, ¡Acaba de pasarme por encima!
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En un fuerte dos soldados están esperando a los indios. El de abajo le dice al de arriba:
¿Soldado, vienen los indios?
Sí, pero los veo pequeños, dice el soldado.
Al cabo de media hora:
¿Soldado, vienen los indios?
Sí, pero los veo medianos.
Al cabo de tres horas:
¿Soldado, vienen los indios?
Sí, y están en la puerta.
Pues, ¡Mátelos!
No puedo.
¿Por qué?
Porque los conozco desde "pequeñitos".
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Un antropólogo está realizando unos estudios en una tribu africana, y es requerido por el jefe de la tribu que le dice muy enfadado:
Venir aquí antropólogo, haber nacido niño blanco en tribu.
El antropólogo intenta quitarse el muerto de encima, y le responde señalando a un rebaño de ovejas:
Mire jefe, en genética todo es posible. Mire ese rebaño de ovejas blancas, verá usted que entre ellas ha nacido una oveja negra.
El jefe, aborronado, le dice:
Tú oír antropólogo. Yo no decir nada de niño blanco. Tú no decir nada de oveja negra.
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Iban tres hombres de viaje en un bote, cuando de pronto fueron atrapados por una tribu de indios. Después de amarrarlos, los reos fueron llevados con el jefe indio. El jefe indio le preguntó al primero:
¿Tú cómo querer morir?
A mí traerme una inyección letal.
Se la traen y se mata.
El jefe indio dice:
Quitar piel, secar sol y hacer canoa.
Después le pregunta al segundo, el que le pide que le traigan una pistola y se dispara.
El jefe indio dice:
Quitar piel, secar sol y hacer canoa.
Por último le pregunta al tercero:
¿Tú cómo querer morir?
No pos', a mi tráeme un pica hielo primo.
Se lo traen y se empieza a dar con el pica hielo en todo el cuerpo y le dice al jefe indio:
Mira lo que hago con tu canoa, ¡Canoa querían!
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Va una india en el metro riéndose, y una señora que va detrás de ella le pregunta:
¿Qué le pasa señora?
La india le responde:
Es que hice tonta a la cajera que me vendió el boleto, le compré uno de ida y vuelta, y no pienso regresar.
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Era un tipo rico que estaba viajando, de repente se encuentra perdido, y ve a un indiecito al cual le pregunta:
Oiga señor, ¿cómo se llama esta callecita?
Y el indio le dice:
No sé.
Ah, ¿y cómo se llama este pueblito?
Y el indio le repite:
No sé.
Mmm, ¿y cómo salgo de aquí?
Y el indio le volvió a contestar:
No sé.
Bueno, que usted no sabe nada, es usted un indio ignorante.
Pues sí, pero yo no soy el que anda perdido.