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Se encuentra un señor parado a la orilla de la carretera en la noche pidiendo aventón y estaba cayendo una tremenda tormenta, pero nadie se paraba, cuando de repente volteó y vio que para la curva venía un carro, y que se para. El señor sin dudarlo más se sube al carro y cierra la puerta, cuando de repente voltea y se da cuenta que nadie va manejando el carro, voltea hacia la carretera y ve que adelante había una curva y el señor empieza a rezar. Cuando al llegar a la curva se abre la puerta del chofer, entra una mano y mueve el volante en la curva, y así le sucede repetidas veces hasta que el señor no aguanta y se baja del carro y se va corriendo hasta el pueblo más cercano, entra a la cantina y a todos les empieza a contar lo que le sucedió. Como a la media hora llegan dos tipos todos mojados y le dice uno al otro:
Mira Juan, allá está el tipo que se subió al carro cuando lo veníamos empujando.
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Un heladero que estaba cansado de darle a la bicicleta, se para en una esquina y en ese momento llega un tipo en un auto deportivo. El heladero le dice:
Señor, ¿Me podría dar un aventón por favor?
El tipo del auto le dice:
Bueno, pero amarra el carrito de helados con una cuerda a la parte de atrás del carro.
El heladero le dice:
Cuando yo le toque una corneta es para que frene, y cuando le toque dos cornetas es para que pare.
El tipo del auto dice:
OK, muy bien.
Van por la avenida y el del auto le dio rápido, el heladero le tocó una corneta y él bajó la velocidad. Todo iba bien hasta que al parar en una esquina, otro auto se le para al lado y le hace señas para hacer una competencia. Los dos autos arrancaron a toda velocidad, cuando iban a 200 Km/hora, pasaron una alcabala, un guardia dice a otro:
¿Viste esos carros lo rápido que iban?
El otro dice:
Eso no es nada, no viste el carrito de helados que le estaba tocando corneta para pasárselos.
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Resulta que un conocido tipo se compra un auto último modelo y lo sale a probar por la autopista. Pone primera (60 km/h), segunda (90 km/h) tercera (110 km/h). Cuando estaba acelerando para poner cuarta una Ninja (moto) se le pone a la par. El conductor de la moto inclina su cabeza, mirando al conductor del automóvil, con la mirada fija hacia los ojos del tipo le dice:
¿Conoces la Ninja?, acelera la moto a fondo y se escapa a gran velocidad. El conductor del automóvil muy ofendido por el insulto que el motorizado le había ofrecido, acelera hasta alcanzarlo. Cuando estaban a la par nuevamente, el motorizado le dice por segunda vez:
¿Conoces la Ninja?, y otra vez se escapa a gran velocidad. El conductor empieza a acelerar hasta alcanzarlo. El hecho se repite, y así una vez más el motorizado se aleja pero esta vez, a una velocidad que el automóvil no puede alcanzar. Luego de manejar tranquilo por un rato al llegar a una curva ve al motorizado tirado en el piso, la moto 30 metros más adelante toda rota. El motorizado agonizando en el piso, el conductor se acerca y le dice:
Ja, eso te pasa por andar cargando a la gente con tu motito. Mira lo que quedó de tu moto.
A lo que el motorizado como puede responde:
Yo te preguntaba si conocías la Ninja, para ver si sabías dónde estaba el freno.
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Un señor hace parar un autobús, y le dice al chofer:
Oiga, ¿este autobús me lleva al cementerio?
Si se pone delante, es posible.
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Un hombre toca el timbre de una casa, a lo que un niño lo atiende.
¡Hola! ¿Está tu padre?
El niño responde:
No, él no está. Le pisó un camión.
El hombre expresó sus condolencias, y le preguntó si su madre se encontraba en casa.
El niño responde:
No, ella no está. Un camión la pisó.
El hombre ya un poco desconcertado e impaciente le pregunta:
Pero, ¿no se encuentran por casualidad tus hermanos, tu abuela o tu abuelo?
El niño responde:
No, ellos tampoco están. A todos les pisó un camión.
El hombre se sorprendió muchísimo y le replicó:
Pero, ¿dónde te encontrabas tú, cuando a todos les pisé el camión?
¿Yo? ¡Yo estaba manejando el camión!
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Un señor estaciona su auto frente al hotel, pide una habitación para descansar. Más tarde baja a buscar su auto y se encuentra que su auto no estaba, y en el lugar estaba una bicicleta muy deteriorada con un cartel que decía: "PRUEBE ANDAR EN ÉSTA BICICLETA Y SENTIRÁ LA NECESIDAD DE ROBAR UN AUTO".
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Un día Pepito le dice a su papá:
- Papá, me dicen en la escuela que investigue qué significan estas palabras: gobierno, pueblo, ley y justicia.
El papá se pone a pensar y le dice:
- Mira Pepito; el gobierno soy yo, la sirvienta es el pueblo, la ley es tu mamá y la justicia eres tú.
A media noche se levanta Pepito a orinar cuando ve a su papá en su cuarto con la sirvienta haciendo sus cochinadas.
Pepito corrió a avisarle a su mamá, pero ella estaba bien dormida en otro cuarto y él ya no sabia que hacer, cuando empieza a razonar y dice:
- Ahora lo entiendo, el gobierno sobre el pueblo, la ley durmiendo y la justicia no sabe qué hacer.
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Va un chaval a una farmacia:
- Oiga, ¿me puede vender un preservativo?, porque esta noche voy a cenar con la familia de la chica con la que salgo desde hace tres meses y después, a ver si cae. Bueno me va a poner dos, porque esta chica tiene una hermana que no está nada mal, e igual cae también. Bueno, mejor me va usted a dar tres porque la madre es una cachonda que le pone los cuernos a su marido y ya metidos en harina...
LLega la hora de la cena y aquí tenemos al chaval comiéndose la sopa sin quitarse la gabardina, con los cuellos subidos y la cabeza agachada. Al acabar, cuando han salido de la casa, va la chica y le pregunta:
- Manolo, ¡Hijo!, no sabia que eras tan timido.
- Ni yo que tu padre era farmacéutico.
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- Papá, papá, ¿qué es un mercenario?
- Es un señor que mataría a su madre por dinero.
- Ah, bueno, como los abogados...
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Están tres náufragos solos en una isla desierta y se encuentran una lámpara maravillosa. El genio les dice que les va a conceder un deseo a cada uno. El primero dice: Deseo irme con mi familia y amigos.
Y se lo concede.
El segundo dice: Deseo irme con mi familia y amigos.
Y se le concede.
El tercero, al ver que se había quedado solo dice: Deseo que mis amigos regresen.
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