-
Marido y Mujer:
Después de medio siglo de matrimonio, él muere, y al poco tiempo después ella también va parar el cielo...
En el cielo, ella encuentra al marido y corre hasta donde él y le dice:
- ¡Queriiidoooooo! ¡Que bueno encontrarte!
Y él responde:
- ¡No me vengas con tonteras! El trato fue: "HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE"
-
Había en un pueblo, un padre exageradamente orgulloso de su mujer por haber tenido seis hijos, tanto que la llamaba madre de seis, esto a su esposa le molestaba muchísimo, y un día que se encontraban en una boda le grita el esposo para que todos escucharan:
¿Ya estás lista para irnos madre de seis?
Con furia su esposa contesta:
Claro que sí, padre de cuatro.
-
Un hombre entra desesperado a una farmacia y pregunta al farmacéutico:
¿Tendrá usted algo para la diarrea?
El farmacéutico era nuevo en el negocio y rápidamente le ofreció el primer medicamento que encontró. El señor le pagó y salió muy apurado de la farmacia.
Más tarde el farmacéutico se da cuenta que por error y descuido él dio al señor un médicamente para los nervios. Horas después el hombre regresa a la farmacia. Entonces, el tendero le dice:
Discúlpeme señor, pero parece que le di un medicamento incorrecto, dígame, ¿se siente usted bien?
Claro, contesta el señor, estoy tranquilo, cagado, pero tranquilo.
-
-oye patxi a ti te gustan las mujeres rubias o morenas?
-SISISISISI
-
Había una vez un tipo tan tacaño, que estaba soñando que se estaba tomando un café y se despertó para no pagarlo.
-
Había un señor tan tacaño que veía la misa por televisión, y cuando venían las limosnas cambiaba el canal
-
Ring, ring, suena el teléfono a las cuatro de la mañana, al descolgar se oye una voz que pregunta:
Aló, aló, ¿La familia Silva?
Una voz dormilona contesta:
¡No tarado, la familia duerme!
__________________
-
El señor de la casa llama por teléfono y contesta la empleada:
¿Ha llamado algún imbécil, María?
No, usted es el primero, señor.
-
Dos ingenieros iban en un vuelo a Seattle. Uno de ellos se sentó junto a la ventana y el otro en el asiento del medio. Al momento de despegar, un abogado se sentó en el asiento del pasillo, junto a los dos ingenieros. El abogado se quitó los zapatos y se disponía a dormir cuando el ingeniero de la ventana dijo:
Creo que voy a levantarme por una Coca.
No hay problema, yo se la traigo, dijo el abogado.
En cuanto fue por el refresco, uno de los ingenieros tomó uno de los zapatos del abogado y escupió dentro. Cuando volvió con la gaseosa, el otro ingeniero dijo:
Ya se me antojó. Yo también voy a ir por una.
Nuevamente el abogado se levantó gentilmente por otra Coca; en cuanto se fue el otro ingeniero tomó el segundo zapato del abogado y escupió dentro de él. El abogado regresó y todos se sentaron por un buen rato sin hablar en tanto los ingenieros bebían con gusto sus cocas.
Cuando el avión estaba aterrizando, el abogado se puso los zapatos y descubrió lo que había pasado. Entonces se puso muy serio y dijo:
¿Hasta cuando va a seguir esto? ¿Este celo entre nuestras profesiones? ¿Este odio? ¿Esta animosidad? ¿Este escupir en los zapatos y orinar dentro de las Coca-Colas?
-
Una vez en una cárcel un preso le dijo a un gendarme:
Oiga mi gendarme, anteayer dejé mi cepillo de dientes en la cama y me lo robaron. Ayer dejé mi peine en la cama, y otra vez me lo robaron, y hoy resulta que dejo mis calcetas, y también me la robaron, ¿Sabe de lo que sospecho?
Y el gendarme dice:
No, ¿De qué?
Entonces el preso le responde:
Pues empiezo a sospechar que aquí en la cárcel hay ladrones.