De vuelta a donde estábamos en el MOVISTAR. El anillo que había sido sustituido en el brazo hidráulico de babor ha dejado de funcionar. En consecuencia, la quilla tan sólo puede ir -de nuevo- a un máximo de 20 grados; de esta manera no se realiza mucha presión en los cilindros y se pierde menos liquido hidráulico. Desde luego que podríamos trabajar con tan sólo un brazo pero, después de lo que le ha pasado ayer al Piratas, dejamos esta opción para el final.
¿Pero quien me da garantías de que nuestro pistón no se parta también?.
Estos pistones fueron sustituidos en Ciudad del Kabo tras una serie de recomendaciones después de lo que le pasó al Ericsson en la primera etapa, pero me creo que se han debido de confundir con los números de serie o el material y nos han hecho unos pistones con chapas de coca-cola recicladas.
Es difícil de creer, pero confías a ciencia cierta en una respetada y conocida a nivel internacional empresa de hidráulicos y mira lo que pasa. Se supone que esto es un barco de regatas y no un barco de supervivencia, aunque tengamos los principios de un barco de regatas intactos.
Para anotar puntos, primero tienes que acabar y eso es lo que estamos haciendo. Pero ahora viene la pregunta del millón: ¿Cómo hemos podido navegar 20.000 millas anteriormente a la regata sin haber tenido problemas con los hidráulicos?. La respuesta: Los pistones que teníamos pesaban el doble, trabajaban con un sistema de presión menor y los cambiamos para ganar en rendimiento.
En Melbourne los sacaremos y los enviaremos de vuelta a la fábrica (¡que nos devuelvan el dinero!) y los sustituiremos por los de acero inoxidable que teníamos en el movistar. Es fácil calcular cuanto más despacio iría el barco, en una vuelta al mundo virtual, con los pistones originales, pero por lo menos podríamos navegar a tope y … podríamos dormir un poquito mejor cuando no estuviéramos de guardia.
La situación que se nos presenta parece delicada y se que los líderes probablemente piensen: ¡no, otra vez no!.
Un viento de menor intensidad nos vendría mejor, ya que no necesitaríamos pivotar la quilla para ganar estabilidad.
Desde luego, el estado de ánimo ha caído un poco, pero lo que le he dicho a Mike (Joubert) ha calado hondo. Le pregunté en que puesto de la clasificación estaban tras la segunda etapa con el Assa Abloy, en la pasada edición de la regata. Poco a poco fue apareciendo una sonrisa en su boca, que se fue tornando cada vez mayor. Aun queda mucha regata por delante.

© Volvo Ocean Race 2005-2006