La salida de la tercera etapa, que trasladará a la flota de la Volvo Ocean Race desde Melbourne hasta Queens Warf, Wellington, parece ser el anticipo de los numerosos obstáculos que deberán afrontar los barcos en su “corta” travesía de 1.450 millas por el Océano Sur. El primer escollo, una vez más, su paso bajo el Puente de Bolte en una maniobra en la que los barcos deben escorar unos 32º.

Una vez finalizada la bendición de la flota y la ceremonia de despedida de los seis barcos participantes, tras la retirada temporal del barco australiano, la salida de la tercera etapa daba comienzo a las 13.10 horas, tras un aplazamiento de 10 minutos dada la intensidad del viento de escasos 5 nudos en la Bahía de Port Phillip.

Piratas del Caribe de Paul Cayard era el primero en cruzar la línea, protagonizando una brillante salida ante los cientos de barcos espectadores que se acercaron a la Bahía de Port Phillip para seguir el inicio de la tercera etapa. Segundo era el Movistar de Bouwe Bekking, seguido del Ericsson de Neal McDonald, el ABN AMRO1 del neozelandés Mike Sanderson, el Brasil1, patroneado por Torben Grael y el ABN AMRO2 de Sebastien Josse.

Inmediatamente después del pistoletazo de salida los barcos iniciaban la izada del asimétrico y era a partir de entonces cuando se producía un incesante baile de posiciones que marcaría la tónica de la salida de esta tercera etapa, como ya sucediera en Ciudad del **** y durante el desarrollo de la reñida regata inport el pasado 4 de febrero.

En su recorrido hacia el sur para llegar a la puerta situada entre dos boyas azules, el cambio constante de la intensidad de viento, de componente del noroeste, obligaba a los barcos a un cambio de velas en busca de mayor velocidad.

En su afán por llegar primeros a la baliza ubicada en la Península de Mornington, el equipo español Movistar y el ABN AMRO 2 optaban por un rumbo en línea recta, más próximos a la costa, mientras el resto de la flota se dirigía al centro de la bahía.

Una fuerte caída del viento ralentizaba el avance del grueso de la flota hacia esa primera boya, favoreciendo al movistar y al joven de los ABN AMRO que se situaban en cabeza. Sin emabrgo a las 14.00, hora local, los barcos aún seguían sumidos en la encalmada. Tras la virada a estribor de esta primera boya los barcos se dirigirán a una segunda baliza de demarcación situada en McCrae y finalmente pondrán rumbo a las “Heads” (cabos de salida de la gran bahía de Melbourne).

Ya en alta mar, y camino del estrecho de Bass, se prevé un cambio en la dirección del viento, del suroeste cuya intensidad media de 25 nudos permitirá a los Volvo Open 70 demostrar su verdadero potencial alcanzando velocidades de vértigo.

Una vez superado el estrecho de Bass (entre Australia y Tasmania) conocido por sus peligrosas corrientes, los barcos realizarán una rápida travesía hacia Wellington en la que les esperan importantes obstáculos a los que deberán hacer frente como las bajas temperaturas del Océano Sur, un “waypoint” que marca la zona de icebergs, el mar de Tasmania famoso por su extremada dureza, y el angosto estrecho de Cook que separa las islas Norte y Sur de Nueva Zelanda. Sin duda, una de las tapas más cortas, pero también de mayor crudeza y dificultad de la Volvo Ocean Race.

© Volvo Ocean Race 2005-2006