Australia ya cuenta con la presencia de los siete equipos participantes en la Volvo Ocean Race sumidos en una contra reloj implacable. Todos los equipos se hayan centrado en trabajos de puesta a punto de diversa índole.

Por un lado, el Movistar ha optado por cambiar sus hidráulicos de titanio por los antiguos con los que realizó sus entrenamientos, de acero inoxidable, a la vez que regulan y adaptan el sistema de presión con el que estos brazos trabajarán.

El Piratas del Caribe analiza los daños sufridos en la etapa, en profundidad y a la vez que lamina la estructura dañada en la que se habían producido grietas trabaja también en sus sistemas de brazos hidráulicos.

El Ericsson tras ser descargado del mercante que lo transportó desde Sudáfrica, ya se encuentra en su base de Melbourne. En la jornada, el barco está siendo vaciado de velas y equipación para volver a pasar el pesaje y chequear todas las piezas de las que se compone el barco.

El BRASIL 1 carioca que lidera Grael continúa con su lento viaje por carretera, que le hará recorrer media Australia. El transporte especial del Brasil 1 no puede sobrepasar los 80 km/hora y debe de hacer una parada de 30 minutos cada 4 horas.

Por su parte los hermanos holandeses del ABN AMRO, que a la postre son los que menos daños han sufrido en la etapa, se encuentran ya preparando el barco para la regata costera, al tiempo que pasan las inspecciones de cada etapa.

El barco australiano de Grant Wharington es otro de los que tiene novedades. Tras anunciar su nuevo patrocinio necesario para acabar la Volvo Ocean Race, por parte de la compañía Brunel, el patrón local anunciaba que no tomará parte en algunas de las etapas. El Brunel Teamwork –nuevo nombre del equipo, antes Sunergy and friends- tomará parte en la regata costera del día 4, pero no lo hará en las restantes etapas del océano Sur y no se reincorporará a la regata hasta la etapa de Baltimore.

© Volvo Ocean Race 2005-2006