Los tres equipos coinciden en lo mismo: la dura batalla en la que ha entrado la flota y las deliciosas condiciones que se dieron en las primeras 36 horas de regata.

Hemos hablado con algunos de los participantes –Ericsson, Movistar y Piratas- y mientras se dirigen a la búsqueda de viento para escapar de la alta presión formada en su camino al primero de los waypoints, esto es lo que nos comentan.

Steve Hayles, navegante del equipo sueco Ericsson: Estamos disfrutando de unas condiciones muy buenas tras una cómoda salida del Estrecho de Cook, aunque la flota estaba un poco nerviosa la primera noche. Para nosotros esta etapa es absolutamente crítica por varias razones: la segunda etapa sufrimos problemas mecánicos y necesitamos estar seguros con los cambios que habíamos hecho; Esta etapa es muy larga y para nosotros es importante mejorar nuestro rendimiento.
Las reparaciones llevadas a kabo en Wellington nos hacen sentir más confortables. Tenemos a varios barcos a la vista y estamos inmersos en una gran batalla estratégica. Es realmente muy interesante con barcos muy rápidos y del mismo diseño, en el que un mal cambio en una vela tiene un alto precio.

A partir de ahora y en los próximos días vamos a tener que tomar unas decisiones tácticas muy arriesgadas con el parte de meteo tan complicado que se nos presenta para llegar al primero de los ice waypoints.

Xabi Fernández, trimmer del Movistar: Tenemos condiciones muy buenas 18-29 nudos y vamos en dirección Sur muy rápido. Ya se empieza a notar el frío y que estamos en el 50º -aquí ya sabemos lo que hay: viento y frío-. Ahora nos hemos vuelto a separar un poco de la flota, Brasil es el que está más al Sur y luego nosotros, en busca de más viento, porque creemos que habrá más viento aquí abajo.

El hecho de ver hielo está ahí. Soy el único del barco que no ha visto nunca un iceberg y por un lado, me apetece pero se que podemos tener problemas. No estoy preocupado pero… estamos ya cerca del 50º y a partir de aquí es fácil ver hielo. Creo que bajaremos un poco más –hasta el 52º- pero luego tenemos que volver a subir para llegar a los ice waypoint que están sobre el 48º/49º. Todavía no estamos pendientes del radar para distinguir los icebergs, porque no hace demasiado frío; creo que en uno o dos días los empezaremos a ver.

La parada en Welligton ha estado bien, pero la verdad es que te rompe el ritmo del barco y ahora al volver ha sido un poco duro –además he estado mareado ayer y hoy- pero ya hemos vuelto al sistema de guardias y a comer poco, y mal.

Paul Cayard, patrón de Piratas del Caribe habló de los días desde la salida: La salida de Wellington fue para nosotros importante aunque sabemos que en una etapa de 6700 millas náuticas no es tan significante. Nosotros lo pasamos bien porque fue tácticamente exigente, y siempre es divertido actuar delante de tantos espectadores.

La tripulación ha tenido ciertos cambios (Curtis Blewitt el proa se lesionó en la etapa a Melbourne y fue sustuido por Jeremy Smith de Nueva Zelanda) y la enfermedad de Craig Saitherwaite (en su litera sufriendo de tonsilitis) está afectando bastante al equilibrio del equipo:
“Hay diez tripulantes a bordo pero realmente navegamos con cuatro personas durante las guardias, lo que significa que falta un 25% del equipo”.

“Estamos teniendo una pequeña batalla con todos los barcos aquí, pero hemos visto al Ericsson la mayor parte del tiempo, en un movimiento subibaja que yo creo que han aprovechado mejor que nosotros durante las últimas 24 horas”.

“Para mi personalmente el hecho de pasar el kabo de Hornos provoca un cambio psicológico importante. Por un lado dejas atrás las condiciones más difíciles, pero es también dar la espalda a la mejor navegación del mundo, y yo nunca sé si volveré a verla. El kabo de Hornos es el gran icono de la Volvo Ocean Race”.

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