Un hombre muy, muy, muy tacaño naufraga en una isla desierta. Llega medio muerto a la playa, y en cuanto se recupera un poco, coge una hoja de platanero, la clava en un árbol y escribe con un pedazo de carbon: Playa privada. ¡Entrada: 1 euro!
Un hombre muy, muy, muy tacaño naufraga en una isla desierta. Llega medio muerto a la playa, y en cuanto se recupera un poco, coge una hoja de platanero, la clava en un árbol y escribe con un pedazo de carbon: Playa privada. ¡Entrada: 1 euro!
"Ser discutido, es ser percibido"
Un hombre le pregunta a otro: -Perdona, ¿no tendrías una cerilla? Y el otro, que es muy, muy tacaño, le responde: -¿nueva o usada?
"Ser discutido, es ser percibido"
Había una vez dos hermanos gemelos muy muy avaros, terriblemente avaros. A los veinte años, uno de los dos se fue a América. Treinta años más tarde, regresa y abraza a su hermano. El recién llegado se lo queda mirando y le dice: -¡Hermano mío! ¡Es increíble! ¡Cómo te ha crecido la barba! ¡La tienes larguísima! -Hombre, ¿y qué querías? Cuando te fuiste te llevaste la maquinilla de afeitar...
"Ser discutido, es ser percibido"
Jaimito viene contrariado de la escuela y va directamente a hablar con su madre: -¡Mamá, mamá, en el colegio me han dicho que estoy loco! -¡Qué fuerte, hijo mío! ¿Y quién ha sido? -¡La papelera!
"Ser discutido, es ser percibido"
Un señor que va caminando con un pato bajo el brazo se cruza con otro señor por la calle, que le dice: -Pero ¿qué haces con ese burro? -¿Usted está ciego o qué? -le replica el hombre-. ¿No ve que es un pato? -¡Disculpe, pero yo estaba hablando con el pato!
"Ser discutido, es ser percibido"
En una fiesta de disfraces los invitados enmascarados bailan la mar de felices. Entretanto, un loro observa la fiesta desde su percha. Un tipo disfrazado de Napoleón pasa por su lado, y el loro le ladra. -¡Madre mía! ¡Nunca había oído ladrar a un loro! -¿Es que no ves que voy disfrazado de perro?
"Ser discutido, es ser percibido"
Un cazador muere, va al cielo y es reenviado a la Tierra en forma de liebre. Un día acaba frente a un cazador que está a punto de dispararle y le suplica: -¡No me dispare, por lo que más quiera! ¡Aunque no me crea, antes de ser una liebre era un cazador como usted! Y el cazador le responde sin dejar de apuntarle: -¡Qué me va usted a contar... yo, en la otra vida, era un faisán!
"Ser discutido, es ser percibido"
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