A lo largo de la historia han pasado por el metro de Madrid más de 18.000 trabajadores y,
según informa la compañía, gran parte ha permanecido en ella durante más de treinta años.
A lo largo de la historia han pasado por el metro de Madrid más de 18.000 trabajadores y,
según informa la compañía, gran parte ha permanecido en ella durante más de treinta años.
[Errare humanum est, perseverare diabolicum]
En la imagen un letrero con señales de la red de metro en la desaparecida estación de Chamberí.
[Errare humanum est, perseverare diabolicum]
Actualmente, las mamparas luminosas y las pantallas han sustituido a los vetustos anuncios
que permanecían años acompañando a los viajeros en sus trayectos de metro.
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Hasta la llegada de una nueva tecnología, los taquilleros eran los encargados de sellar los billetes
de los ciudadanos en las garitas de control, como en esta imagen de los años cuarenta.
[Errare humanum est, perseverare diabolicum]
El metro de Madrid fue pionero en España, junto a Telefónica, en la incorporación de la mujer al mercado laboral.
Sin embargo, en los años cincuenta sólo se contrataba a mujeres solteras, pues cuando se casaban debían convertirse
en amas de casa. Por suerte los tiempos han cambiado.
[Errare humanum est, perseverare diabolicum]
El metro se convirtió rápidamente en uno de los medios de transporte preferido por los madrileños.
Mientras que el trayecto de Cuatro Caminos a Sol tardaba casi una hora en tranvía, con el metro
tan sólo se invertían diez minutos. En la imagen, viajeros en un andén en la década de 1960.
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Situada bajo la calle de Alcalá, la estación de Ventas abrió al público como terminal de la línea 2 el 14 de junio de 1924.
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