La fotografía de Omayra Sánchez realizada por el fotógrafo Frank Fournier, dio la vuelta al mundo. Omayra de 12 años, permaneció tres días entre los restos de lo que fue su casa en Armero, con todo el cuerpo sumergido en el agua, de la que sólo sobresalía la cabeza a partir de la comisura del labio inferior. Apoyada en el cadáver de su tía y posiblemente en el de su padre, anclada sobre piedras y palos, la niña luchó durante 72 horas para salir de su refugio mortal.