El Espanyol ha vuelto a la realidad. La salvación se vuelve a complicar. Los periquitos dieron tres pasos atrás porque perdieron, se volvieron a mostrar como en equipo débil en defensa y con pocos argumentos ofensivos ante un Levante que sólo sufrió 10 minutos en la segunda mitad. Los granotas estuvieron cómodos y se acercan a su objetivo de sellar la permanencia. El resultado no fue más abultado gracias a Diego López.