A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Casa de esquina, para mi vecina.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Bien predica quien bien vive.
Contigo, pan y cebolla.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
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