Tremendo el trabajo que ha demostrado el Atlético de Madrid en el Wanda Metropolitano. Justo vencedor del partido contra el Liverpool, que no vio la forma de hacer daño a la defensa rojiblanca después de conceder un tanto a Saúl que condicionó el planteamiento de Simeone. A pesar de que llevaron la iniciativa los de Klopp, el desacierto de Salah y Mané en los pequeños espacios hizo que no tuviera ningún tipo de problema el Atlético en defender los centros laterales. Ahora, tocará sobrevivir en la guerra de Anfield para pasar a los cuartos de final de la Champions League y dejar fuera al Liverpool, actual campeón de Europa.